El triatleta Javier Gómez Noya se consagra, gracias a su nuevo título, como el mejor deportista ferrolano
18 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.El triatleta ferrolano Javier Gómez Noya ha conseguido subir un nuevo peldaño en la escalera que lo llevará a convertirse en una leyenda en la ciudad. Con tan sólo 24 años, este joven que comenzó su carrera como nadador en la piscina de Caranza, se ha convertido este fin de semana en Pekín en el virtual ganador de la Copa del Mundo de Triatlón.
Su padre, Javier Gómez, se muestra muy orgulloso de lo conseguido por su hijo. «Estamos muy contentos porque él también lo está. Hemos recibido ya muchas felicitaciones y estamos muy orgullosos porque se lo trabaja mucho».
En la agenda de Gómez Noya todos los días figuran una retahíla de kilómetros sobre la bicicleta, muchos minutos de carrera a pie y largas sesiones perfeccionando sus tiempos en el agua. Y es que, para entrenar ocho horas diarias, haga frío o calor, o incluso bajo la lluvia, hay que tener «mucha disciplina». Disciplina que lo corona, tras cada prueba en la que participa, como el mejor deportista ferrolano de todos los tiempos.
Sus padres siguieron la gesta por la Red: «Con unos amigos en Ferrol, nos conectamos a Internet a las tres y media de la mañana para seguirlo». La pena que le queda a Javier Gómez es el hecho de que las cadenas nacionales todavía no den cabida a deportes como este: «No hay manera de que den algo en las televisiones. Es una pena porque es un deporte muy vistoso y bonito», se lamenta.
El ferrolano regresa mañana a casa y echando mano a la calculadora, aún a falta de tres pruebas para que finalice de manera oficial la Copa del Mundo, a Javier Gómez Noya ya no hay quien lo alcance en la clasificación. Ahora, su futuro más inmediato será cumplir «un compromiso menor en Francia este fin de semana» -país en el que la afición al triatlón es mucho mayor- , finalizar la temporada y planificar la que viene, ya que para ser un auténtico campeón hay que tener todo muy bien atado. Una vida como la suya conlleva «mucho estrés» por los constantes viajes y competiciones en lugares como Australia, o Europa, entre otros, y las previsiones son necesarias de cara a conseguir un buen estado físico.
Una vez conocida la noticia en la ciudad, las reacciones no se han hecho esperar. «Este excepcional deportista nos trae ilusión constantemente y lleva la imagen de Ferrol por todo el mundo, algo que es muy de agradecer. La meta de Javier todavía no está fijada y nos dará muchas más ilusiones», comenta el concejal de deportes de Ferrol, Manuel Santiago. El Partido Popular local ya ha propuesto que la piscina de Caranza, donde el deportista inició su carrera, se rebautice con el nombre de Javier Gómez Noya.