Teatreiros desde la escuela

La Voz

FERROL

RAFAEL ESTÉVEZ

La Mirilla

19 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Dice Helga Méndez , una profesora de interpretación de esta ciudad, que el teatro es como una medicina con propiedades milagrosas. Y creo que no le falta razón. También lo ve así Inés Álvarez Fernández , pedagoga y responsable del grupo de teatro del colegio Carmen Polo , cuyos miembros recibieron ayer mismo el premio de la categoría especial del V Certamen de Teatro Infantil y Juvenil Atenea 2007 , que organiza el Ateneo Ferrolán . Más contenta que unas castañuelas, Inés cuenta que los chavales del grupo -13 jóvenes de entre 13 y 21 años, con algún tipo de discapacidad física o psíquica- se hicieron con el galardón con un montaje que gira en torno al nacimiento de Jesús en Belén, titulado Un nadal . Y dice, también, que la experiencia les ha sentado mejor que bien a los trece alumnos: «Además de ser un medio de socialización muy bueno, el teatro les ha servido para desarrollar la memoria y capacidades expresivas y comunicativas». Inés no pudo estar ayer en el Ateneo para recibir el premio, pero sí acudió una representación de su grupo de teatro, al que, desde aquí, mandamos un aplauso. Pero los alumnos del Carmen Polo no fueron los únicos que se hicieron con los laureles ayer en el Ateneo. En la categoría de Infantil y Primaria , resultaron premiados los grupos de los colegios Centieiras (Fene), Manual Masdías (Ferrol), Ibáñez Martín (Ferrol) y la formación de la Asociación Os Amigos Arco Iris (Valdoviño) por sus magistrales representaciones de las obras A princesa que non sabía esbirrar , de José Cañas; A farsa das zocas , del ferrolano Carballo Calero ; Zongalo quirico , un cuento tradicional; y A familia de Brais Andrade . Ya ven que el teatro es también es una estupenda forma de acercarse a la literatura. Pero sigamos, que me lío. Como imaginarán, los alumnos de estos dos grupos teatrales se pusieron la mar de contentos con los premios, por no hablar de las profesoras que los dirigieron en los montajes: María Cointa Pazos (Centieiras); Fina Febril (Manuel Masdías); Ana María Rodríguez y María Jesús Ares (Ibáñez Martín) y Lucía Caneiros (Os Amigos). En la categoría Juvenil , los premios fueron para el grupo Chelo Licetti , de Amigos da Paisaxe Galega , que actuó bajo la batuta de Manuel Basoa ; y Pasadentro , de la asociación Melandrainas de Arteixo, dirigido por Marga Fernández y Queta Soto . A todos ellos, nuestra más sincera enhorabuena. Despedida Y hoy terminamos La Mirilla con arte. No sé si a ustedes les habrá pasado, pero a mí sí. Me refiero a eso de estar contemplando una obra de Miró o un cuadro de Picasso , pongamos por caso, y de repente escuchar un comentario del tipo: «Eso lo puede hacer un niño de 3 años». Pues no. No es así. «Los trazos de esa obra no son fruto de la casualidad, sino que detrás hay un proceso investigador del artista o el movimiento al que pertenece ese artista». La frase sale de boca de Antonio Garrido Moreno , profesor de Historia del Arte en la Universidad de Santiago , que ayer estuvo en Ferrol para clausurar el ciclo de conferencias que ha organizado a lo largo de las últimas semanas en la Fundación Caixa Galicia la asociación Amigos dos Museos , a cuyo frente se encuentra Felipe-Senén López . En su charla, Garrido aportó algunas recetas para acercarse al arte contemporáneo, partiendo de una premisa: «Como ocurre con la literatura o el cine, para apreciar una obra de arte primero hay que disponer de unos conocimientos mínimos y eso requiere un pequeño esfuerzo». Sin embargo, ese esfuerzo tiene su recompensa. «No hace falta hacer una carrera, a través de la lectura y visitando exposiciones -advierte el profesor-, una persona puede adquirir unas mínimas claves para distinguir entre una verdadera obra artística y un bluf ». En su opinión, el arte actual se encuentra algo estancado, limitándose a fusionar las tendencias de las últimas tres décadas. «Ahora haría falta otro Picasso para hacer evolucionar y dar frescura al arte actual», asegura Garrido. Caray. ¡Qué contundencia! Pues con esta frase tan tajante -y desafiante- nos despedimos hasta mañana, queridos fisgones.