La historia de esa propiedad arranca antes de que, con fondos de la UE, Ferrol iniciará la reforma del litoral de Doniños y se procediera a la construcción de un aparcamiento junto al pinar. En 1989 el Concello aprobaba que en suelo de Miguel Ángel Regueira se habilitara la construcción de un cámping, a iniciativa del propio dueño. Sin embargo, poco después se inició el proceso de expropiación forzosa de ese territorio -junto a otras fincas- para proceder a la construcción del aparcamiento. Inicialmente se aprobó pagar 2,85 euros por metro cuadrado, cantidad que luego el jurado provincial de expropiación incrementó hasta los 6,62, aunque ello sucedió en el 2003. Antes, el Concello sólo había reconocido 1.665 metros en favor de Regueira, y el resto, pendiente de solución entre éste y la Mancomunidad de Montes. Una sentencia en Ferrol les dio la razón sobre los terrenos; la Audiencia Provincial la desestimó; y el TSXG admite ahora, en fallo del 2006, que ese suelo, ocupado, está sin expropiar; es decir, sin pagar.