Entrevista | Javier Couso La familia del periodista ferrolano caído en Bagdad a manos de tropas americanas ya prepara el posible juicio, lamentan que su lucha se haya politizado y están seguros de que se hará justicia
06 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.La decisión unánime del Tribunal Supremo que ordena a la Audiencia Nacional investigar la muerte en 2003 del cámara ferrolano José Couso por el disparo de un blindado estadounidense en Bagdad, abre las puertas de la esperanza a la familia del periodista, que busca justicia desde entonces. Su hermano Javier califica la decisión de «importantísima», y es consciente de que la lucha de la familia podría marcar un punto de inflexión en el derecho internacional, al sentar en un banquillo extranjero a soldados de Estados Unidos bajo la acusación de criminales de guerra. -Una decisión clave la del supremo, ¿no? -Importantísima, porque dictamina que España tiene capacidad para perseguir crímenes de guerra cometidos por soldados extranjeros. Además, deja en evidencia la actuación del fiscal general -Cándido Conde Pumpido- que, siguiendo la doctrina impuesta por el fiscal de la Audiencia Nacional -el hoy depuesto Eduardo Fungairiño-, negaba esa posibilidad. ¡Casi parecían los abogados de los soldados americanos! -¿Esperan ahora más colaboración de la fiscalía? -Conde Pumpido dijo que cambiaría la dirección de la fiscalía si el Tribunal Supremo tomaba esta decisión. Esperamos que cumpla lo prometido, y que la Administración se implique más, porque hasta ahora, tanto el PP como el PSOE, han mostrado una enorme falta de interés. -¿Y de la justicia de Estados Unidos? -Creo que van a poner todos los obstáculos posibles al desarrollo del proceso. De hecho, cuando la Interpol dictó una orden de búsqueda y captura contra los militares que tripulaban el tanque, les condecoraron. Pero tenemos esperanzas, porque la decisión del Tribunal Supremo es firme y los jueces que han llevado al caso han visto indicios de delito. Tendremos que ver si se les puede juzgar en rebeldía, pero ese sería el último recurso. -¿El siguiente paso? -Ya estamos preparando el juicio. No quiero adelantar demasiado, pero los americanos se llevarán muchas sorpresas. Hay varios mandos militares de alto rango dispuestos a declarar contra ellos. Pero nuestro objetivo es que se siente en el banquillo el que dio la orden de disparar, y que el juicio sea justo y con todas la garantías. -¿Y si salen libres? -Tendremos que aceptarlo. -Supongo que tendrán la moral más alta, pero estos años han sido duros ¿no? -Es complicado. Mi madre lloró de alegría al conocer el fallo del Supremo porque siempre hemos confiado en la justicia española, pero luego tienes momentos bajos. Lo que más nos ha dolido ha sido la politización del asunto. Queríamos que todo esto se entendiese como una cuestión de dignidad nacional, pero una parte nos ha tratado como a enemigos políticos.