? pesar de los 49 años de Suso Rivas, su estado físico era excelente. Una de sus sobrinas ha comentado que parte del piso en el que vivía solo en el barrio de Esteiro estaba transformado en gimnasio. «Hacía kárate y tablas de gimnasia que estaban colocadas por las paredes», dice la joven. Trabajó de albañil y en contrataciones del Inem para el Concello de Ferrol. Pero casi toda su vida laboral la desempeñó en la hostelería, tanto de camarero como de portero de discoteca. La última década en la discoteca Zebra, situada en la calle Doctor Fleming a escasos metros del edificio de los juzgados de la calle de A Coruña. También fue portero en un karaoke y en otras discotecas de la ciudad como en la situada bajo la plaza de Armas o la actual de la estación del ferrocarril de Renfe. Por ello era el portero de sala más popular de la ciudad porque varias generaciones de ferrolanos lo recuerdan.