Crónica | El CIT abre sus puertas a los vecinos de Ferrol Las salas de Esteiro en las que avanzan algunas de las investigaciones punteras de Galicia y España podrán ser visitadas por el público durante los próximos días
01 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Coincidiendo con la celebración de la Semana da Ciencia 2006, el Centro de Investigaciones Tecnolóxicas (CIT) de Ferrol, dependiente de la Universidade da Coruña, abrirá sus puertas al gran público. Es una oportunidad única para visitar las instalaciones en las que se desarrollan algunas de las investigaciones más punteras de Galicia. El coordinador del centro, José Manuel López Vilariño, estuvo el martes en Radio Voz (105.4 FM), donde desgranó los últimos proyectos científicos, la mayoría destinados a la industria, que se desarrollan en las salas del campus de Esteiro. Vilariño destacó, por ejemplo, las investigaciones en biodiésel, a las que auguró «un gran futuro», sin duda ante el progresivo encarecimiento de los combustibles fósiles. También llamó la atención sobre los avances del grupo de polímeros (plásticos) sobre las características físicas y químicas de esos materiales. El objetivo del equipo es diseñar nuevos tipos de polímeros que puedan ser de aplicación en el desarrollo de técnicas industriales o que, sencillamente, puedan mejorar los envasados de diversos productos. Otro grupo se dedica al «calculo de estructuras e investigaciones en el campo matemático para ingeniería». Vilariño destacó el veloz desarrollo del CIT, «un centro muy reciente y que podemos decir que fue inaugurado en noviembre del 2001». Sin embargo, en los últimos años, «el crecimiento de las investigaciones ha sido exponencial y se están desarrollando proyectos muy ambiciosos». El coordinador, con modestia, restó importancia a la potencia del centro: «Estar a la cabeza a nivel nacional es decir mucho, pero igual sí que podemos estar dentro de un grupo de aventajados que está a la cabeza de determinados aspectos y, desde luego, sí estamos los primeros en Galicia en varios campos científicos». Vilariño destacó como «un motivo de orgullo para sus miembros» el trabajo desarrollado por el grupo de combustibles durante el desastre del Prestige. Lograron diferenciar el chapapote vertido por el petrolero del que otros barcos echaron al mar aprovechando la magnitud de la catástrofe. Mientras, el grupo de plásticos busca sustancias tóxicas en juguetes infantiles y el equipo de mecánica de fluidos trabaja en un submarino turístico.