Hasta las orejas de chapapote

La Voz

FERROL

La unidad empleaba monos especiales y dos pares de guantes durante los trabajos de limpieza de fondos del chapapote vertido por el Prestige. También cubrían sus aletas y las junturas con cinta aislante. Tenían prohibido entrar en contacto directo con el fuel, en la medida de lo posible.