«E a herba veña de subir...»

F. Fernández FERROL

FERROL

Reportaje | La tormenta provoca un mini tornado en Pontedeume Sobre la comarca cayeron ayer rayos, truenos y centellas; en una aldea de Breamo, además, se formó un gran remolino de hierba seca que asombró a Silverio Varela

17 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?Hai cousas que se non se ven...». No se creen, le faltó decir a Silverio Varela para completar la frase con la que quiso empezar a explicar el fenómeno del que ayer, a eso de las cuatro y media de la tarde, fue testigo directo: vio un tornado en torno a él. Se encontraba Silverio subido a un tractor recogiendo la hierba seca en una finca situada en el lugar de A Veiga, en la parroquia de Breamo (Pontedeume). «Non se ajuantaba de calor daquela», añade Silverio. De pronto, la hierba empezó a moverse formando un remolino pequeño en la tierra y «empezou a dar voltas e a herba veña de subir e subir». Empezó a crecer en anchura y en altura y a arrastrar más hierba seca hasta convertirse en un mini tornado que resultó inofensivo, pero Silverio entonces no lo sabía. La hierba alcanzó tal altura que se perdió a la vista. «Muller, medo non tuven, pero ajarreime ben ao tractor por si acaso». Silverio se reía relatando lo ocurrido rodeado por unos cuantos vecinos. «A min se mo contan pensaría que están exaxerando, pero foiche así», dice. Silverio aclara para los que tengan dudas que no estaba solo en el momento del fenómeno y que Guillermo López estaba con él recogiendo hierba. «Se estou solo non me cre ninguén», reconoce. En Pontedeume, que se sepa, es el primer mini tornado que se ve, pero la zona de A Veiga conoce las tormentas eléctricas con efectos devastadores. Junto a Silverio se encontraba, entre otros, Antonio Fernández, que recordaba que hace muchos años un rayo sacudió su casa y mató a algunas vacas. Lo que no recordaba era un calor como el de ayer: «Nunca acordo esta calor e teño 71 anos». El suceso protagonizado por Silverio y Guillermo corrió como la pólvora por Pontedeume y todo el mundo hablaba ya del tornado de A Veiga. De eso y también de la tormenta de rayos, truenos y centellas que descargó a media tarde en el municipio. Poste derribado En Andrade, un viento huracanado derribó un poste del tendido eléctrico situado al borde de la carretera nacional; el bar situado enfrente -cerca de la industria Leche Celta- se inundó por completo por la lluvia, aunque a las siete de la tarde ya no quedaba ni rastro. A esa hora, el túnel de la autopista entre Fene y Cabanas se encontraba completamente a oscuras debido a un apagón, lo que hizo muy peligroso circular por ese tramo de la autopista. La avería eléctrica afectó también al peaje dinámico. Una hora después ya funcionaba con normalidad el servicio.