Los armadores impulsan un plan para que la Xunta limite la pesca del lirio

La Voz

FERROL

Un buen ejemplo del estancamiento de los precios del pescado es el lirio que capturan las parejas de arrastreros. En numerosas ocasiones, las cajas de quince kilos se cotizan en lonja al mismo precio que cuesta uno en la pescadería. Por si fuese poco, resulta que nadie quiere comprar determinados lotes. De ahí que algunos armadores opten por tirarlo antes que malvenderlo, como ocurrió ya en varios puertos. Armadores de arrastreros con base en la costa lucense analizaron ayer en el pósito de Celeiro la crítica situación que están viviendo. Prácticamente todos los presentes suscribieron un documento con el propósito de que la Consellería de Pesca establezca oficialmente los topes diarios de lirio. Pretenden que implante una norma similar a la del chicharro, una vez que su autorregulación se ha roto. Para conseguirlo han de contar con el respaldo de más de la mitad de las embarcaciones afectadas, por lo cual transmitirán su propuesta a las zonas de Ribeira y A Coruña. Campaña promocional La intención es retomar y convertir en obligatorio su propio acuerdo. Esto es, que las parejas puedan descargar un máximo de 300 cajas de quince kilos los lunes, martes y miércoles; de 200 los jueves y de 250 los viernes. Ayer también se decidió establecer contactos con las sociedades Puerto de Celeiro y Armadores de Burela para promover campañas de consumo de especies pelágicas, como el lirio, el chicharro, la sardina o la caballa. Xaime Cancio, delegado territorial de la Consellería de Pesca para A Mariña y Ortegal, también sugirió a los armadores la conveniencia de buscar alternativas para deshacerse del pescado cuando está demasiado barato. En lugar de tirarlo, cree que sería más productivo regalarlo a los consumidores.