En Directo | Bronca vecinal en el pleno Los afectados por los recientes derribos de casetas en Vilarrube continúan con su campaña de protestas y manifestaciones provocando un alboroto en medio del debate de los políticos
25 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?l gesto adusto con el que la alcaldesa de Valdoviño, Concepción Sanesteban, entró en el salón de plenos hacía presagiar tormenta política. Parecía prepararse para aguantar chaparrones y para devolver las afiladas estocadas que llueven de forma habitual en un Ayuntamiento en el que la oposición municipal es mayoría y en el que las broncas suelen llegar también desde los asientos reservados para el público, habitualmente numeroso. Últimamente, los espectadores andan más revolucionados de lo normal. Especialmente un grupo de afectados por los recientes derribos de casetas en Vilarrube, que no perdonan una. Van a por Rafael Eimil, el jefe de Costas, y en su defecto, a por los gobernantes de Valdoviño. El viernes montaron bronca en A Coruña, delante de la Demarcación de Costas, y ayer, claro, lo intentaron en el pleno. Allí estaban, pacíficos y discretos al principio, atentos a las primeras explicaciones de Sanesteban sobre cómo se fraguó el proyecto para A Frouxeira, que incluye la demolición de varios edificos en la costa. Hasta que apareció un fotógrafo de prensa. Su presencia hizo brotar los carteles reivindicativos que se han convertido en la segunda piel del colectivo vecinal que residía en la playa de Vilarrube, y que no parecen conseguir demasiados apoyos políticos en Valdoviño. Fuera del Concello estaban estacionados dos coches de la Guardia Civil. Dentro, dos agentes locales, atentos a posibles broncas. No las hubo. En su lugar se produjeron contadas interrupciones a las intervenciones públicas de los políticos, especialmente cuando hablaba la alcaldesa, que alguna vez tuvo que amenazar con expulsiones, pues el público tiene terminantemente prohibido participar en el debate plenario, a no ser que la presidenta de la corporación le dé la palabra. Cuatro cosas Tras las votaciones, en las que imperó la unanimidad entre los políticos (algo raro en Valdoviño), varios afectados por los derribos de Vilarrube no dejaron pasar la ocasión de decirle cuatro cosas al concejal de turno. La alcaldesa salió flanqueada por compañeros de gobierno y por la policía entre un tumulto.