UN VIADUCTO A OSCURAS El ministerio recomienda como mínimo un grado más de luz Varios criterios oficiales permiten reivindicar la instalación de alumbrado en la plataforma que atraviesa la ría de Ferr0l
07 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.La iniciativa política emprendida por los tres partidos con representación en el Parlamento de Galicia (de momento, por separado) para reivindicar la iluminación del puente de la AP-9 sobre la ría de Ferrol no tendrá un soporte legal, puesto que no existe una normativa que estipule objetivamente dónde hay que poner luz. Pero sí podrá apoyarse en las indicaciones técnicas que rigen como criterios de actuación. Y, en ese punto, no parece difícil que dicha iluminación se considere, cuando menos, recomendable. El texto de referencia en materia de iluminación de carreteras es una publicación del Ministerio de Fomento, titulada Recomendaciones para la iluminación de carreteras y túneles, del 2000. En su apartado 5.4.13, el documento alude de forma particular a los puentes. Respecto a la visibilidad que requieren, el texto apunta que, sin perjuicio de las condiciones generales de todo alumbrado público, se recomienda que «en el caso de grandes puentes» se debe «procurar en todo el puente, como mínimo, un nivel de luminancia un grado superior al de la carretera de acceso al mismo». El documento no precisa qué se entiende por gran puente, pero en el caso del de Ferrol probablemente no haya problema para que entre en esta categoría, teniendo en cuenta su longitud (1.168 metros) y su imponente estructura que conecta ambos lados de la ría. Criterios El libro de Mapfre del 2004 Las carreteras y la noche. Ver y ser visto, que a su vez toma como referencia las recomendaciones de Fomento, se establecen los criterios esenciales que deben establecer si una vía debe o no estar iluminada. Hay tres factores principales a considerar en este sentido. El primero es el tipo de vía, su situación y su trazado: en este caso, una autopista muy próxima a zona urbana y en línea recta. El segundo apunta a prestar atención a los «puntos singulares», pero no aclara si un puente debe ser catalogado como tal. El tercero se refiere a la intensidad y composición del tráfico. En este caso, se ha establecido la cifra de 22.000 vehículos diarios como límite a partir del cual siempre debe haber iluminación. El tramo Fene-Ferrol atesora un promedio de 18.000 conductores por día, aunque es una cifra que ha ido en aumento desde la apertura de la vía, hace ahora dos años, con lo que podría alcanzar el límite citado en un futuro no muy lejano. En cualquier caso, además, se trata de un número establecido de modo genérico para una autopista, sin considerar las condiciones concretas de tramos como puentes, túneles y otros. Los criterios de iluminación según Fomento, así, ofrecen un panorama lo suficientemente flexible como para que la interpretación subjetiva de los técnicos sea la clave que decida si la demanda de luz en el puente de la ría tiene o no un sustento.