Con nombre propio FIMO inauguró ayer la sexta edición de su espacio juvenil Ocio Nadal; en Ferrol pueden verse estos días varios belenes
23 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Comienza a ser una tradición que Ferrol asocia a la Navidad: el recinto ferial de Punta Arnela abrió ayer Ocio Nadal 2005, un espacio destinado a ofrecer buenos pasatiempos a la gente joven de la ciudad y de su entorno. El alcalde, Juan Juncal, fue el encargado de inaugurar oficialmente la sexta edición de esta iniciativa. Juncal y el resto de autoridades aprovecharon para hacer un breve recorrido por las instalaciones habilitadas en FIMO en este nuevo montaje del Salón de la Juventud. El regidor, recibido en el acto por Francisco Cruz, presidente de la Cámara, y Domingo Díaz Basoa, director del recinto, pudo ver algunas de las atracciones de todo tipo que este año podrán disfrutar los niños. A todas ellas podrán acceder tantas veces como quieran durante cada tarde (de 16.30 a 20.30 horas) por un precio de 5 euros, salvo a dos: la pista de patinaje (tiene un suplemento de 5 euros en concepto de alquiler de los patines) y la de karts, que tiene su entrada propia. Y aprendizaje En medio de un montón de atracciones de carácter básicamente lúdico, también hay espacio para el aprendizaje tecnológico. El aula de Internet itinerante del Ministerio de Industria, una iniciativa gubernamental para fomentar el uso de la red de redes, está instalada estos días en FIMO para promover el acceso por parte de los más jóvenes. Para ello se ha habilitado un espacio con 30 ordenadores disponibles en el vestíbulo del recinto. Belenes variados Otra diversión propia de las fechas es contemplar los belenes que durante meses han preparado colectivos y personas de la ciudad. Además del famoso de la Orden Tercera (se puede visitar a diario, de 17 a 21 horas, y también por la mañana los festivos), hay otros en Ferrol, como los que hoy mostramos bajo estas líneas. El de la OJE (Organización Juvenil Española), ya a disposición del público en un local de la Carretera de Castilla, y el elaborado por otro artista local, Carlos Casanova, y que también se muestra hasta después de Reyes en un bajo de la calle San Francisco.