Reportaje | Medio Rural premia a una cooperativa apícola de Fene UN PROCESO NATURAL A día de hoy, A Queiroga tiene uno de los mejores néctares de abeja de toda Galicia; Así lo dijo la Xunta y así se demuestra tras probar de uno de sus tarros marrones
26 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?n A Queiroga, una cooperativa de Fene que agrupa a medio centenar de apicultores de la zona, tienen controladas a 140 millones de abejas; que es lo mismo que decir que sus socios poseen un total de 2.000 colmenas o que la producción de miel al año pasa las 60 toneladas. A este negocio con semejante baile de cifras le ha tocado la hora de presumir: la Xunta acaba de certificar que poseen uno de los mejores néctares de abeja de Galicia y la noticia ha causado «moitísima satisfación» entre los socios del colectivo. Aunque es ahora cuando la Xunta les ha galardonado -la Consellería de Medio Rural les distinguió en la Cata de Meles de Galicia-, estos apicultores llevan llenando tarros de color marrón desde finales de los 80. En aquel entonces, rompiendo con toda superstición, trece apicultores de la zona fenesa decidieron unirse para, desde un pequeño local ubicado en Sillobre, intentar dar salida a un producto que por separado no lograban vender. Lo lograron, vaya si lo lograron; y la historia de cómo en pocos años apicultores llegados de mucho más lejos -incluso tienen socios de Ourense y Lugo- pidieron entrada en una cooperativa que iba a más la saben bien Manuel (socio fundador) e Isabel (la gerente del negocio). El filón de los licores Cuentan ellos que no fue fácil darle salida a tanta miel. Primero porque, como explica Isabel, «é moi difícil chegar ás tendas» y luego porque no son muchos los que saben que ese lugar de Sillobre se venden frascos del líquido marrón. Sin embargo, desde hace cinco años la cooperativa ha encontrado un filón que se lleva la mayor parte de su cosecha: los licores. Sí, una empresa de A Coruña adquiere en Fene alrededor de 40 toneladas de miel para mezclarla con aguardiente y fabricar un brebaje que cada vez está más de moda. La demanda ha dado semejante salto que a veces se ven obligados a comprar a productores ajenos a la cooperativa para dar abasto. Y si con la miel el camino es dulce, ni que decir hay de la jalea real, el polen, la cera u otros derivados a los que ya le están buscando salida. Pero lo mejor es que, aunque las cifras engordan, al llegar a Sillobre es Isabel quien, sin máquinas de por medio, abre la llave de un bidón de acero y saca la miel; que huele a miel y sabe aún más a miel. Será por eso que está entre las mejores de Galicia.