Crónica | Dos naronesas se convierten en ponentes de un congreso sobre el Quijote Clara y Carolina, alumnas del instituto Fernando Esquío de Neda, leerán en Ciudad Real un trabajo basado en un artículo publicado en La Voz por el escritor Xesús Alonso Montero
21 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Lo primero que harán las naronesas Clara Dopico y Carolina Fidalgo cuando se suban al escenario del Congreso Internacional de Jóvenes Lectores del Quijote, que esta semana se celebra en Ciudad Real, será explicar quienes son los «palomeques». De antemano sea dicho que no despacharán el asunto en dos palabras, ya que, precisamente, la ponencia que ambas prepararon y que fue elegida para ser leída en este foro versa sobre esa figura y de cómo estas jóvenes supieron de su existencia. La cosa tiene historia, mucha historia. El pasado mes de abril, en Neda se celebraban unas jornadas sobre el Quijote. Fue entonces cuando Clara y Carolina le pusieron voz a sus averiguaciones sobre Juan Palomeque el Zurdo, un hombre que, pese a tener las mismas creencias que Don Quijote, por precaución, no se lanza a la aventura como el famoso hidalgo manchego. Y es que a las muchachas les había llamado a la atención que el escritor Xesús Alonso Montero dijese (en un artículo titulado Cervantes, compañeiro eterno y publicado en La Voz) que este personaje era el auténtico antiquijote, ya que estaba igual de fascinado que el Quijote por las novales de caballería pero, pensando en lo que le convenía para su vida, decidió seguir con su trabajo de ventero en lugar de emular las andanzas de los antiguos caballeros. El artículo de Alonso Montero sirvió a las jóvenes para reflexionar sobre si está bien o no obrar en contra de los ideales, que es lo que hace un «palomeque». Y, por raro que parezca, las jóvenes sugirieron que a veces no está de más actuar de esta manera.