El Concello amenaza con dejar de tributar al Estado en un mes

M. Cheda FERROL

FERROL

JOSÉ PARDO

El Ayuntamiento dice que retendrá el IRPF de su plantilla si Defensa no paga el IBI de Navantia El alcalde escribe a Bono por tercera vez desde diciembre en un último intento de evitar el conflicto

19 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Últimatum: cuatro semanas. Si, transcurrido ese tiempo, el Ministerio de Defensa no ha variado su política fiscal, el Ayuntamiento dejará de tributar parcialmente al Estado, según el edil de Facenda, José Manuel Rey (PP). Con esta medida, el gobierno local pretende «compensar» el hecho de que el departamento al cargo de José Bono se niege a abonar el impuesto de bienes inmuebles (IBI) correspondiente a unos terrenos que son de su propiedad, aquéllos donde se ubican las factorías de Navantia. Dos recientes fallos del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo de la ciudad han insuflado ánimo al Concello para embarcarse en esta suerte de insumisión tributaria. El primero, que data de septiembre pasado, reconoce al Ayuntamiento su derecho a exigir al Ministerio de Hacienda que retenga fondos del de Defensa por importe igual al IBI imputable al astillero en el ejercicio del 2002. El segundo, notificado oficialmente a las partes anteayer, desestima una demanda que había interpuesto el gabinete de Bono y sostiene que la asunción del recibo del 2003 compete al propietario de la parcela, que es el ministerio, no a quien gestiona ésta, o sea, la compañía naval. Así las cosas, si no cambia el escenario, a partir de noviembre el Ayuntamiento cesará en la transmisión a Madrid del impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) que actualmente paga por sus funcionarios, unos 121.000 euros mensuales. Y reabrirá el grifo cuando la suma ahorrada iguale a la deuda que ha contraído Defensa por el IBI del 2002 (330.506 euros), del 2003 (337.117), del 2004 (385.802) y del 2005 (420.367), en total, casi 1,5 millones más intereses de demora. Dicho de otra forma, el período de rebelión durará un año completo. «Preferimos buscar una solución de consenso, porque no tenemos nada en contra del ministerio, pero no vamos a perjudicar el interés común de los ciudadanos permitiendo impagos del IBI», argumenta Rey su postura. También en tono conciliador, persiguiendo la «cordura», el alcalde escribió ayer una carta a Bono. En ella, Juan Juncal insta al ministro a recapacitar y le ofrece establecer con rapidez una línea de diálogo. Se trata de la tercera misiva por este tema que el regidor remite al dirigente socialista, tras una del 21 de diciembre del 2004 y otra del pasado 1 de septiembre. El precedente de Rota Si llegara a consumarse la advertencia formulada por el edil de Facenda, el caso del Ayuntamiento de Ferrol no sentaría ningún precedente, pues esto ya lo hizo el de Rota (Cádiz) hace dos años. Desde entonces, aquella administración local retiene en su haber el IRPF de su plantilla (93.000 euros al mes) y la declaración del impuesto sobre el valor añadido, también esgrimiendo el argumento de la justa compensación que ahora utiliza aquí la coalición PP-IF. Por culpa de ello, la Agencia Tributaria ya ha dejado de percibir unos seis millones. Si falla la vía de la insumisión fiscal, el Concello ferrolano, acuaciado por una deuda que incluso le ha obligado a pactar un plan de saneamiento con la Xunta, no descarta ir un paso más allá e iniciar un proceso de embargo de bienes contra Defensa. En expresión de Rey, dicho recurso «sería siempre la última alternativa». «Pero insisto -agrega-, esperamos que, conocidas estas dos nuevas sentencias judiciales que nos dan la razón, el ministerio se siente a hablar y, entre los dos, hallemos una salida satisfactoria para ambas partes».