Reportaje | Barcos a la venta en la web de la cofradía de Cedeira El pósito ha descubierto las posibilidades de Internet y ha colgado en su página anuncios de pesqueros en el mercado; hay cuatro: «Enric Manuel», «Brual», «Sarridal» y «Aurelia María»
24 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?a Consellería de Pesca tiene censadas en el puerto de Cedeira 67 embarcaciones de pesca. Pues cuatro están en venta en la web de la cofradía, que ha descubierto las posibilidadel de Internet y hasta en Japón pueden hacerse con algunos de estos pesqueros cedeireses. El primero que aparece en el escaparate virtual es el Aurelia María, una lancha de madera, de diez metros de eslora, construida hace nueve años, ideal para ir al percebe. La vende José Manuel Yáñez Nebril, que pide por ella 102.000 euros. ¿Crisis? ¿Desánimo? No, el marinero no tira la toalla, sino que se ha comprado un barco del 97, más grande que el Aurelia María, que llevará por nombre Nuevo Mari II y por el que ha tenido que pagar 144.000 euros. Yáñez cuenta que le ha ido bien el año y ha decidido progresar un poco. Por ejemplo, la lancha nueva le permitirá dar a trabajo a un marinero más. Ahora van con él en el Aurelia tres hombres. Por cierto, el Nuevo Mari lo ha adquirido a plazos y con el aval bancario de la cofradía. Venden también los tres hermanos González Villarnovo dos volanteros de dieciocho metros de eslora, el Brual y el Sarridal. Ayer, Eduardo explicaba que, bueno, los venden, pero a cambio de «unha oferta moi boa». En realidad, el negocio familiar va bien este año y han dejado atrás los apuros que padeció la flota pesquera cedeiresa a raíz de la catástrofe ecológica y pesquera que supuso el hundimiento del petrolero Prestige. El Brual, de hecho, fue uno de los muchos que partieron en misiones de vigilancia de la costa en busca de manchas y que participó también en las labores de recogida de las lenguas de fuel. Los marineros pensaron primero en aceptar las ayudas con las que Bruselas anima a los pescadores a deshacerse de sus barcos y darlos para el desguace. Luego, los pusieron en venta directamente, pero fueron capeando el temporal y hasta hoy. El Brual y el Sarridal siguen llegando a puerto cargados de rape. Pero Eduardo dice: «Somos tres irmáns que xa pasamos dos 50 anos, con dous barcos...». En fin, que si aparece una oferta que no puedan rechazar, no lo harán. Eduardo prefiere no dar cifras. Ocho marineros trabajan en cada uno de los dos barcos, que ya han sido inspeccionados por compradores interesados. Los dos volanteros son de fibra. El Brual fue construido en 1991; el Sarridal, en el año 1985. ?l cuarto barco en venta es el Enric Manuel, un palangrero de fondo de catorce metros de eslora con casco de fibra y construido en 1990. Francisco Javier Martínez Lamigueiro es su propietario, aunque no trabaja con él sino que tiene contratados a cinco tripulantes que son los que mantienen en activo un barco por el que Lamigueiro pide unos 120.000 euros. El propietario del Enric Manuel tuvo que buscarse la vida fuera de Cedeira y de Galicia. «Non cobrei un peso durante o Prestige e tiven que embarcar fora, buscar unha vida alternativa», contaba ayer desde un pueblo cercano a Barcelona. A Cedeira no viene desde mayo. Queda claro que lo ha puesto a la venta porque el Enric no le da para vivir. Sus tripulantes actuales «subsisten». De todos modos, a lo largo de la conversación deja entrever que tampoco lo vendería a la primera de cambio. En cierto modo «dame estabilidade ter a lancha, ademáis teño dous fillos de 21 e 22 anos en Cedeira que non sei o que van querer facer», explica Lamigueiro. A medida que avanza la entrevista, el marinero suelta más palabras cargadas de morriña. «Sí. Tiven que buscarme a vida, fora da miña casa. A min os dentes nacéronme no mar, ¿sabes?». Al final, Lamigueiro acaba confesando: «A verdade é que non quero desfacerme do barquiño». Conclusión: los marineros tienen un corazón enorme y les cuesta horrores desprenderse de su barco. Por lo menos en estos casos tan concretos y así lo demuestran sus declaraciones. Sólo al dueño del Aurelia María se le veía plenamente convencido, tal vez porque ya tiene barco sustituto. En cualquier caso, las personas interesadas pueden acceder a más información en la web confrariacedeira.org