Un trabajador falleció en el 2002 al caerse desde el tejado de un taller del área de carenas La familia de la víctima, un joven de Neda, solicita 240.000 euros de indemnización
18 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?a dirección y encargados de prevención de Navantia Fene en el mes de junio del 2002, y los mismos cargos de su compañía auxiliar Gabadi, se sentaron ayer en el banquillo del Juzgado de Instrucción y Primera Instancia número 6 para responder de la muerte en accidente laboral de Roberto Fernández Pérez. Este trabajador, el 17 de junio del 2002, se precipitó al vacío cuando realizaba trabajos de reparación y reposición de chapas en el taller número 1 de la sección de carenas del astillero de Fene. Roberno Fernández, de 24 años de edad y vecino de Neda, soltero, sufrió heridas gravísimas y fallecería días después en el hospital, como consecuencia de las mismas. La vista se inició ya el pasado 9 de febrero y continuó y terminó ayer. La familia del fallecido considera que hubo una responsabilidad penal de los responsables de la antigua Astano y de la contrata que tuvo como consecuencia aquel percance. Estas diligencias sufrieron algún retraso en su instrucción porque, tras la denuncia por delito de imprudencia formulada por los familiares del joven, el juzgado instructor las archivó, al considerar que no había responsabilidad penal en los demandados. El letrado de la familia apeló a la Audiencia provincial contra esta orden de archivo, que resolvió en su favor, si bien advirtiendo de que debían continuarse las diligencias como falta pero no como delito. El accidente ocurrió al tercer día de comenzar a trabajar el fallecido en este centro de trabajo. De acuerdo con el contenido de la denuncia, se carecía absolutamente de plan alguno de prevención y seguridad para la obra. Según explicó el letrado de la familia, tampoco el joven había sido enviado a un curso de prevención para este tipo de tareas, ni el recinto fue acondicionado para una actividad con los peligros de esta obra. Sin arnés Así las cosas, Roberto Fernández subió al tejado, de una altura próxima a los cinco metros, y una chapa de fibrocemento ( uralita ) cedió bajo sus pies y se precipitó al vacío. Los denunciantes mantuvieron la acusación contra dos miembros de la dirección del astillero entonces, el apoderado, el encargado y la jefa de prevención de Gabadi y el responsable de prevención de la empresa principal. Solicita para todos ellos dos meses de multa a razón de 250 euros diarios y una indemnización a la familia de 240.000 euros por una falta de imprudencia con resultado de muerte. A juicio de la acusación, no existía ninguna medida de seguridad.