Crónica | Plantación de mil árboles en el parque Más de trescientos escolares de la comarca se convirtieron ayer en jardineros en miniatura para cambiar el luto de una zona quemada por los colores de las selvas gallegas
18 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.El silencio que habitualmente reina en el Marco do Curro -uno de los montes públicos que la Xunta tiene en Monfero, dentro de las Fragas do Eume- se desvaneció ayer por la mañana a causa de una visita inesperada. Un tropel de jardineros en miniatura, armados con sachos, rastrillos y mucha ilusión, tomaron por sorpresa la ladera del monte con un objetivo claro: plantar mil ejemplares de castaños, abedules y robles para reforestar sus tierras -ahora negruzcas, a causa de un incendio- por el verde multicolor de los bosques gallegos. Esos pequeños defensores del medio ambiente desembarcaron en el monte procedentes de cinco centros educativos de la comarca: el colegio de Andrade y Luis Vives, de Pontedeume; Monte Caxado, de As Pontes; Eladia Mariño, de Cabanas; y el Virxe da Cela, de Monfero. Todos ellos llegaron allí gracias a una invitación de la Consellería de Medio Ambiente para participar en una de las actividades organizadas con motivo de la celebración de la Semana del Árbol. En números redondos, fueron unos 300 escolares los que ayer se remangaron las camisas y se mancharon las manos de tierra para repoblar la ladera del Marco do Curro con especies autóctonas y, ya de paso, aprender algo de naturaleza. Entre ellos, Martín y Carlos, situados al pie de un agujero y con un pequeño árbol entre las manos. «Tenéis que cavar un poco más para que crezca bien», les advertía muy didáctico el director del parque, Carlos González. Al final de la faena, tanto Martín como Carlos, al igual que el resto de los niños que ayer acudieron a Monfero, se marcharon a casa con un regalo muy vivo: un pequeño arbolito con ganas de crecer.