DOCUMENTACIÓN | Una reforma plagada de demoras y de inconvenientes

La Voz

FERROL

?a historia reciente del emblemático edificio de la Pescadería de Ucha se escribe en clave de demoras e inconvenientes. Los trabajos de reforma comenzaron en junio del 2002 y duraron dieciocho meses, mucho más de lo previsto inicialmente. La circunstancia coincidió, además, con una época en la que los pescaderos tuvieron también que afrontar la crisis de ventas y las vedas motivadas por la catástrofe ecológica del Prestige . Por si fuese poco, durante el tiempo de las obras los operadores fueron realojados en un edificio provisional que no invitaba a las compras. De este modo, la reapertura de la Pescadería de Ucha en diciembre del 2003 fue recibida por parte de los comerciantes como una gran noticia después de una prolongada travesía por el desierto. Ésta, sin embargo, parece no haber acabado todavía. Por el momento, el edificio continúa siendo un sinónimo de inconvenientes.