Crónica | Fani y Teresa, dos nominadas a los premios
27 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?l destino -y por supuesto el talento de las protagonistas de esta historia- han conseguido hacer realidad algo que, a ojos de cualquiera, podría parecer una simple quimera. Un sueño irrealizable. Casi un milagro. Pero eso es, precisamente, lo que les ha ocurrido a Teresa y Estefanía González, fotógrafas de profesión -la primera de 30 años, tiene un estudio en Miño, y la segunda, de 26, regenta otro en Fene-, que acaban de ser nominadas, por separado, a los Premios Goya de Fotografía y Vídeo, que son más antiguos que los del cine, aunque, eso sí, algo menos populares. «Cuando me lo dijeron estaba en el aeropuerto de Madrid, de vuelta de un viaje a Egipto, y casi no me lo creía, pero cuando me enteré de que mi hermana también estaba nominada, entonces sí que flipé por completo», cuenta emocionada Fani. Las dos hermanas, que siguen sin salir de su asombro, medirán sus fuerzas con otros tres nominados por el premio al mejor reportaje social en vídeo. Tanto a Fani como a Teresa lo que les valió una nominación fue un reportaje de boda. Pero muy diferente a los demás. El de Teresa, según explica ella misma, muestra a los novios, Sergio y Montse, en unos exteriores fantásticos -nada más y nada menos que los de la Torre de Hércules- y «es más romático» que el de Fani. Ésta última cuenta que el suyo resume toda una boda, la de Paco y Celia, a través de casi 300 imágenes. «Es muy dinámico, no aburre nada y engancha enseguida», explica la joven fotógrafa. ¿Y esa coincidencia en la vocación? Dicen que de tal palo, tal astilla y en el caso de Fani y Teresa es completamente cierto. Sus padres y su hermana también se dedican a la fotografía: «¡Imagínate, están encantados!», exclama entusiasma Teresa. Los nervios de una y otra se acabarán el próximo lunes, cuando se celebrará la gala de los Goya en Zaragoza. Pero ambas, aunque suene a tópico, coinciden que sólo el hecho estar nominadas ya es todo un premio: «La verdad es que estatuilla quedaría muy bonita en la vitrina del estudio, pero nosotras ya nos damos por satisfechas», dice bromeando Fani.