En directo | Simulacro de rescate bajo los escombros en Cariño Cinco bomberos de Ferrol dedican su tiempo libre a enseñar a sus perros a detectar a las víctimas de los derrumbes; ayer practicaron en el Ortegal
25 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?inco bomberos de Ferrol ocupan su tiempo libre en esconderse debajo de los escombros para que sus perros se entrenen en el rescate de personas sepultadas. Dos veces al mes acuden a la planta de Catabois donde la empresa Rilo tritura los restos procedentes de las obras para hacer sus ejercicios. En pocos sitios más pueden practicar. Ayer aprovecharon una de las escasísimas oportunidades que les surgen para realizar un simulacro de catástrofe lo más real posible. El Concello de Cariño tiró el mercado municipal y allí acudieron estos cinco profesionales del riesgo, miembros de la Asociación de Cans de Salvamento de Galicia, para entrenar a Toby, a Fanny y a Chispa. Chato, Aureliano Bacelo, hizo el papel de víctima. Enterrado en vida bajo los escombros del viejo edificio, aguardó media hora a que alguno de los tres canes descubriese su rastro. Las presas lo intentaron una a una. Primero Fanny, una ejemplar de pastor alemán que después de merodear por las ruinas tiró la toalla sin demostrar demasiada frustración. «Esta no tiene corazón», explicaba a su manera José Enrique Pena, adiestrador profesional de perros y dueño de un centro en Fontao (Cariño), que acudió al simulacro. Lo que Pena quería decir es que Fanny estaba más a otras cosas que a rescatar a Chato. Segundo intento. Toby, un can de raza mestiza, salió como un disparo en busca de la víctima, ante la mirada de aprobación de José Enrique. Toby encontró el rastro de Chato. Se colocó encima de él y empezó a ladrar como una fiera. Era la señal. Objetivo cumplido. Aún así, quedaba un perro por entrenar. Chispa, un rottweiller de pelaje negro, que tras varios intentos no cumplió con su misión. La Asociación de Cans de Salvamento (integrada por cinco bomberos de Ferrol y uno de Lugo) es, junto al equipo de Protección Civil de A Estrada, el único grupo de Galicia preparado para actuar en rescates con perros. Los profesionales actuaron en el derrumbe de Odeón.