?n convenio entre la Xunta y el Consello Galego da Avogacía financia el turno especial de oficio para malos tratos. En el colegio de Ferrol, seis letrados se ocupan de este servicio, de los que sólo uno es un hombre. Rosa Ramos, abogada de este turno, asegura que muchas veces hacen funciones de psicólogo: «Cuando llega la mujer, llena de hematomas, con un ojo morado, lo primero que necesita es que se le escuche y es lo que hacemos antes de preparar la denuncia». Ana Mancebo, del mismo servicio, considera que el fenómeno en julio y agosto tienen una causa bien clara: «Las parejas conviven más tiempo y eso hace que las crisis latentes se agudicen». De hecho, en septiembre, suele producirse también un incremento en el número de separaciones matrimoniales. Es el colofón a unas situaciones, violentas o no, ocurridos durante los meses anteriores: en vacaciones.