La fiebre festiva se apodera de Cedeira

FERROL

Reportaje | Guía de ocio para el fin de semana El pregón de Xusto López Carril inauguró unas celebraciones que se prolongarán hasta el martes; esta noche, para empezar, gran cita en la plaza Roja con Luar na Lubre

13 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?na fiebre festiva se ha apoderado de Cedeira. Los síntomas son evidentes. Uno: el tráfico está imposible. Dos: las aceras han desaparecido bajo sombrillas y sillas en improvisadas terrazas de verano. Tres: es sumamente difícil encontrar una habitación libre en hoteles, hostales, pensiones y casas de turismo rural. Y cuatro: un tipo bronceado se asomó ayer al balcón del Ayuntamiento para gritar un clásico: «¡Que comence a festa!». Xusto López Carril, recién llegado de la Costa da Morte, fue el pregonero de las fiestas de la patrona de Cedeira, unos festejos que colapsan por completo la vida cotidiana de los cedeireses, ya de por sí bastante alterada cuando llega el verano. La población se triplica con el estío, pero en la semana del 15 de agosto, festividad de la Virgen del Mar, todo cálculo se quedaría corto. Carril, locutor de radio, preparó cuatro folios para ensalzar a conciencia los encantos de un municipio que conoce como si fuera el suyo. Fue el cuarto pregón de su vida y ya se nota la veteranía. La calidad de los percebes, los poderes mágicos de la herba de namorar de San Andrés de Teixido, la belleza de la sierra de A Capelada... Así fue enumerando las bazas que se juega Cedeira para competir en el sector turístico. A sus pies, visitantes y nativos atendían divertidos un pregón que les allanaba el camino hacia las fiestas. El acto oficial concluyó con las notas del himno gallego, interpretadas, como todos los años, por la banda de música Vila de Cedeira. Hasta el martes La fiebre festiva no abandonará la villa hasta el próximo martes. Pero hasta entonces, quedan muchas horas por delante para disfrutar de las verbenas, conciertos y juegos organizados por el Concello de Cedeira, que este año ha asumido la elaboración de un programa en el que habrá invertido 130.000 euros, aportados también por los vecinos.