Las ensaladas de Marta

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FERROL

Crónica | La inserción social de los discapacitados En McDonald's trabaja una joven con síndrome de Down; nunca antes una persona con esta minusvalía había tenido empleo en un negocio convencional en la comarca

25 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?i usted va al McDonald's de A Gándara a media mañana y pide una ensalada, es muy posible que se la haya preparado Marta Fernández Lage, de 24 años, vecina de Freixeiro. ¿Quién es Marta? Una verdadera pionera en la comarca, la primera persona con síndrome de Down que trabaja en una empresa convencional. Para Mercedes Alonso, coordinadora de Teima -la asociación que agrupa a personas con Down en la comarca- el contrato de Marta es todo un éxito, porque demuestra que es posible que estos muchachos tengan un salario, una vida propia. Mercedes cree que una vez conseguida la integración educativa había que ir a por la inserción laboral. Marta está encantada. «Me gusta tener mi propio dinero y saber hacer de todo», explica. Con el primer sueldo, piensa comprarle un regalo a su novio Carlos, tal vez una cartera. Caducidades La joven tiene un contrato de seis meses prorrogables. Su misión son las ensaladas. Se ocupa, fundamentalmente, de que la lechuga, el pollo, el tomate, estén frescos. Para eso debe comprobar las fechas de caducidad. Y lo hace muy bien. Lo dice José Julián López Ampudia, dueño del McDonald's en A Gándara. José Julián explica que la multinacional quiere «colaborar con la sociedad en todos los aspectos». Y una forma de ayudar es dar empleo a personas con especial dificultad para encontrar trabajo. La relación entre Teima y la empresa se estableció a través de una agencia de inserción laboral de la comarca de As Mariñas. El responsable de ese organismo conocía la preocupación de Teima por insertar socialmente a sus muchachos y el deseo de McDonald's por darles una oportunidad. Mercedes explica que en Teima pensaron enseguida en Marta porque sus habilidades encajaban con las que se exigían en el nuevo empleo. La propia Mercedes acudió a las cocinas durante varios días para aprender a preparar las ensaladas. Después, fue ella quien le enseñó a Marta los secretos del trabajo. Mercedes está convencida de que el contrato de Marta constituye un hito, no sólo por ser la primera persona con Down que trabaja en una empresa ordinaria, sino porque son muy pocos los discapacitados de toda condición que se ganan la vida en centros de trabajo convencionales. La mayor parte de los minusválidos que trabajan en Ferrolterra lo hacen en negocios especialmente creados para ellos. Ahora, Mercedes se siente lanzada. No duda que la próxima conquista también la protagonizará Marta. Mercedes está convencida de que la joven pronto podrá irse a vivir con su novio, Carlos. «Tienen una relación súperformal», garantiza.