Aparte de su estado obsoleto, uno de los motivos principales para reclamar la renovación de los semáforos era tratar de agilizar el tráfico en el casco urbano, atascado de forma casi permanente al no poder absorber la travesía fenesa el volumen de vehículos que entran y salen de Ferrol. Así, la mejora de la regulación del tráfico a su paso por Fene constituía una medida paliativa a la espera de la apertura del último tramo de la autopista A-9, que une Fene y Ferrol. Y finalmente, sin embargo, parece que llegará antes la solución definitiva que la temporal: la autopista se abrirá al tráfico, según Dragados, a mediados de diciembre; parece improbable que la instalación de los nuevos semáforos de la travesía fenesa quede rematada antes de esa fecha.