Planta de gas

RAFAEL PILLADO

FERROL

TRIBUNA | O |

11 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

EL PARLAMENTO gallego por unanimidad acaba de pronunciarse para que la Xunta dé viabilidad y ejecute la planta regasificadora gallega. En su resolución, con ambigüedad calculada, reclama todas las «infraestructuras enerxéticas que tiñan prevista a súa instalación na Galiza, desde o comezo dos anos 90». No se pronuncia sobre su ubicación, si bien en los años 90 estaba prevista en Caneliñas. En julio, la corporación municipal, por mayoría (BNG, IF, PSOE y EU) exige que se instale fuera de la ría y mantiene su recurso contra la instalación en Mugardos. Esa posición fue seguida por una campaña en sentido contrario. Para las asociaciones empresariales la cuestión es «hacer negocio», ¿aunque sea a costa de vidas humanas? Y falsean la realidad cuando apuntan que puede marchar a Gijón. Descalifican a las fuerzas políticas, acusándolas de «marear la perdiz», a la vez que se muestran muy preocupadas por ¡crear empleo! Nos llama especialmente la atención el pronunciamiento del Bloque comarcal, cuando argumenta que la legalidad permite que la planta se instale en Mugardos. Saben que mienten: la legislación gallega, española y europea rechaza esa ubicación. No es casual que la Comisión Europea abriera expediente a la infracción contra el Estado Español. Se trata de una campaña de presión interesada e irresponsable. Sólo unos días después de pronunciarse la corporación han sucedido acontecimientos muy graves. Se accidenta un camión con 40 metros cúbicos de gas líquido en la autovía A Coruña-Carballo, y provoca la alerta máxima. (No se nos olvide que Reganosa pretende instalar tanques para almacenar 600.000 metros cúbicos de gas). Y en Puertollano acaban de morir 9 trabajadores (son ya 15 en 10 años). ¿Anima esto a reflexionar? Nos recuerdan las falsedades esgrimidas para justificar la guerra contra Irak. Aquí sí está justificada la guerra preventiva contra los riesgos del gas.