?an pasado diez meses desde aquel vertido del fuel. Pero el chapapote que llevaba en sus entrañas el Prestige sigue llegando a la costa. Ayer por la mañana lo hizo con especial intensidad. La empresa Tragsa, contratada para retirar el crudo de las playas gallegas, tuvo que destinar al arenal de A Frouxeira (Valdoviño) a un equipo más de operarios para retirar las galletas que desde primeras horas mancharon la arena. Los trabajadores del turno de mañana lograron recoger hasta una tonelada de fuel mezclado con arena en decenas de bolsas, según informó a pie de playa el encargado del grupo. La retirada de los restos fue manual pero los operarios se ayudaban de utensilios, como palas y rastrillos, para reunir las pequeñas galletas. Fuentes de la empresa explicaron ayer en Valdoviño que las manchas alcanzaron la costa de este municipio el pasado domingo, pero eran de tamaño más pequeño que las descubiertas ayer en A Frouxeira. La empresa Tragsa continúa trabajando en las playas de la comarca, aunque fundamentalmente se dedica a funciones de mantenimiento. A la misma tarea se dedican las cuadrillas municipales costeadas por la Diputación. La semana pasada se detectaron nuevas manchas de chapapote en la playa de Bares, en Mañón.