Reportaje | Fiestas en Pontedeume La lluvia frustró ayer buena parte de los actos de las Peras; pero el tiempo sonríe hoy a los eumeses, que disfrutarán del tradicional concurso de frutas del país
08 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?os vecinos de Pontedeume cruzan los dedos para que escampe. Los primeros chubascos agoreros del otoño frustraron ayer el tradicional juego de la cucaña marítima. Los participantes, dispuestos a desafiar a la lluvia, tuvieron que desistir. Lo mismo que el patrón del Pedra Santa, el barco de madera que en los últimos años sirve de base al palo engrasado por el que ascienden los atrevidos concursantes. La cucaña ha quedado aplazada hasta mañana, día de San Nicolás, a partir de la una del mediodía. Los participantes se disputarán premios en metálico que suman 450 euros (210, para el primero; 150, para el segundo; y 90, para el tercer clasificado). La lluvia también obligó a suspender ayer el concierto de la banda de música de As Pontes y el desfile de los mómaros y cabezudos. Un deslucido día de las Virtudes, patrona de Pontedeume al fin. Para tranquilidad de los eumeses las predicciones meteorológicas para hoy son buenas. Así, si nada lo impide, la Alameda de Raxoi acogerá desde primeras horas de mañana (los primeros llegarán sobre las nueve) el tradicional concurso de frutas. Los poseedores de las mejores cestas de peras, manzanas y melocotones se llevarán, respectivamente, 180, 120 y 90 euros. Los premios se entregarán a mediodía, según la comisión de fiestas. Por la tarde, a partir de las ocho y media, el redactor jefe de Fotografía de La Voz, Xurxo Lobato, presentará en la biblioteca municipal de Pontedeume su libro No país de Nunca Máis, que incluye textos de Manuel Rivas, Mario Benedetti y José Saramago. Este acto está organizado por la plataforma A Macuca. Mañana, día de San Nicolás, que comparte patronío con las Virtudes, además de la cucaña, los eumeses asistirán a una misa muy especial durante la que se repartirán 3.240 bollitos bendecidos que garantizan protección contra los incendios domésticos. Esta es al menos la creencia popular. Este año, el responsable de encargar los roscones a la Panadería Ríos ha sido Nicolás Martínez, que también se responsabiliza de organizar los actos religios del día. A esta figura, que cada año se renueva, se le llama vicario.