Entrevista | Santiago Hernández Lleva bajo el brazo una idea, la Era 2000, un proyecto que persigue enlazar las dos capitales con una compleja obra de ingeniería; pero posible, sostiene
09 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Santiago Hernández preparó hace tres años el proyecto que ayer presentó al alcalde de Ferrol Juan Juncal. Lo conoce popularmente el ciudadano como «el de los tres puentes», el megaproyecto para que Ferrol y A Coruña estén unidas sobre el mar y por apenas 13 kilómetros. Nada descabellado, dice, si se atiende a otros lugares. -¿Tan importante ve que unan Ferrol y A Coruña con este proyecto? -La propuesta está muy meditada y no es sino aplicar a este entorno, el de las Rías Altas, una solución que ya se adoptó en otros lugares y que ha producido grandes metrópolis como en San Francisco, Florida... Es una forma de fomentar el desarrollo y comunicar dos ciudades que están muy próximas. -Políticamente... -Políticamente es muy oportuno por el fomento de las infraestructuras de transporte que está acometiendo la Unión Europea. -El alcalde de A Coruña ha sido el más entusiasta con ese proyecto. -A Coruña apoyó la idea desde el principio y ahora la recepción del nuevo alcalde de Ferrol a esta iniciativa también ha sido muy favorable. -¿Es un gran impedimento la enorme complejidad que plantea la obra? -Se han hecho obras similares en todo el mundo. Entiendo que para gente ajena a la ingeniería pueda parecer extraordinario pero ya estamos colaborando con iniciativas similares en Mesina. Los ingenieros españoles podrían hacer ese proyecto que, además, supondría generar una gran actividad para empresas de la zona, crear puestos de trabajo... Sería una inversión que financiaría la Unión Europea. -¿Para cuándo se la imagina? -Las nuevas corporaciones deberían ser capaces de encargar y desarrollar el proyecto para presentarlo antes del próximo verano a la UE. Esta década no debería acabar sin que transitemos sobre puentes entre Ferrol y A Coruña. -Hablaba antes de otras zonas mundiales con esas obras. -Los hay en Estados Unidos y Asia pero también en Europa. Es el caso de un estrecho entre Dinamarca y Suecia cuyos ciudadanos pueden trabajar entre un país y otro. En Grecia, una región objetivo número uno para la UE, como Galicia, se está levantando un puente de cuatro kilómetros que viene financiado por Bruselas. -La verdad es que la ciudadanía desconfía de que se pueda llevar adelante. Tal vez por la falta de compromiso en infraestructuras que ha sufrido Galicia. -Es posible, cada comunidad tiene su época. Yo me acuerdo de lo que ocurrió con Sevilla en 1992 y con toda Andalucía en la década de los noventa. ¡Hagamos que estos primeros años del siglo XXI sirvan para recobrar la iniciativa! Históricamente, este tipo de proyectos, si se ejecutan, generan una ilusión en la sociedad civil que es muy importante para arrastrar al resto de la sociedad.