Con la puerta en las narices

MIGUEL ÁNGEL SOUTO

FERROL

DIQUE DE ABRIGO | O |

05 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

SOMOS GENIALES. Somos lo máximo. Un auténtico modelo de excelencia turística. Mientras todos los esfuerzos y todos los debates giran alrededor de cómo podemos atraer visitantes a nuestra comarca, resulta que, a los pocos que vienen, demasiadas veces les damos con la puerta en las narices. El Concello, la Cámara, los hosteleros y comerciantes, la Xunta, la Secretaría de Estado para el Turismo... y tantos más ideando maneras y buscando cuartos para captar turistas, y sin embargo la Oficina de Turismo de Ferrol decide cerrar en pleno julio para hacer tareas de limpieza al parecer inaplazables. Sin dar más alternativas. Cierra la puerta y punto. Y el visitante que vaya a preguntar a la Virgen de Chamorro. Lo peor es que lo de hoy es sólo una muestra. Hace pocas semanas ya publicó este periódico una doble página sobre lo poco accesibles que son nuestros monumentos y puntos de interés turístico. Claro que los tenemos, y además espectaculares, envidiables, únicos. Pero la realidad es tozuda: que se pueda entrar en el Monasterio de Monfero es casi un milagro de su patrona; y visitar una exposición un domingo, misión imposible; y aclararse con la mínima señalización de las Fragas do Eume o del Camino Inglés, tarea de exploradores. Bueno es que sigan naciendo proyectos para atraer turistas, pero cualquiera se da cuenta de que, con lo que ahora mismo tenemos, muchos otros sitios harían maravillas. Porque no sólo se trata de proclamar por ahí fuera que Ferrolterra, Eume y Ortegal son paraísos por descubrir; de lo que se trata es de que, los que vengan, puedan decir que sí lograron descubrirlos, en lugar de encontrarse con puertas cerradas. Ésa es la mejor propaganda.