FAÍSCAS | O |
12 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.LA FISONOMÍA de la ría ferrolana está cambiando. Al puente Neda-A Faísca se sumará la canalización de las aguas residuales para la estación depuradora que se construirá en Prioriño con fondos de la Unión Europea y los accesos al puerto exterior de Caneliñas. Estas tres obras, con la planta de gas, la ampliación del suelo industrial, el desarrollo del campus y la actividad de Izar, conforman el núcleo de las transformaciones que situarán a Ferrol a la altura del siglo XXI. La obstinada experiencia nos muestra que grandes empresas se han frustrado con pobres y torpes pretextos. Visionarios extemporáneos han encandilado a destiempo, como flautistas de Hamelin, a muchos incautos. Corresponde a quienes han sido (también a los que en breve lo serán) elegidos por sus convecinos allanar el camino de esas obras que beneficiarán al conjunto de la población. Y en una sociedad moderena, el mejor modo de hacerlo es la información y el debate público: con luz, a tiempo y sin complejos. Que las quejas, las que sean, no surjan en el momento más inoportuno, cuando las máquinas empiecen las excavaciones. Tal vez sea una tarea poco grata, pero esa pedagogía democrática es imprescindible.