? ?a Audiencia ha desestimado la apelación de un hostelero ferrolano que había sido condenado por un delito de contrabando. La sentencia, ya firme, impone un año y cuatro meses de prisión, cerca de 24.000 euros de multa y pago a Hacienda de los impuestos defraudados. Había sido una investigación de la Guardia Civil la que desveló que el empresario M. C. R. almacenaba género de contrabando en un bajo de la calle Valdoviño, de Narón. En el mes de marzo de 1996, le hicieron un exhaustivo seguimiento y se le paró cuando circulaba en un automóvil Opel Astra. Al registrar el vehículo fueron localizadas 660 cajetillas de tabaco rubio Winston, Posteriormente, en el interior de su cafetería otras 115 cajetillas. Inmediatamente se solicitó del juez de guardia una orden de entrada y registro en el almacén donde se encontraron miles de cajetillas de otras marcas. Con estos datos, expuestos durante el juicio celebrado en Ferrol se le impuso la condena. Críticas de la esposa La esposa del empresario ha criticado que la Audiencia confirmase al sentencia a pesar del error contenido en su texto al apuntar que se le condena por «tráfico de drogas». Niega que el bajo registrado lo tuviesen alquilado.