Carne de vacas que no probaron el pienso, mermelada sin aditivos, hecha con frutas del Ortegal, ropa del comercio justo... en Terr@ctiva todo es concienciación
06 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Terr@ctiva no es un festival de los que reciben aluviones de gente, pero Iván Prado, el director, estaba contento con el debut de ayer. Por los pasillos se veía, junto a mucha persona concienciada, abundantes grupos de visitantes que acudían a vivir una inmersión en la cultura ecológica. Iván Prado resumió de manera certera esa cultura, que se emana de todos los poros de Terr@ctiva: «É necesario construir espacios culturais, artísticos, de ocio, dende os que defender o medio ambiente e practicar a ecoloxía, porque os políticos, os banqueiros e as multinacionais non están para cuidar do planeta que nos da de comer». El planeta lo defienden, por ejemplo, los ganaderos de Biocoop, una cooperativa de Verín que cría vacas alimentadas de hierba y cereal, sin pienso. Este grupo ocupa uno de los cuarenta stands de la feria. Biocoop ha instalado además, como complemento, un gallinero en el que conviven ejemplares de muy distintos tipos. Una portavoz explica que las multinacionales han invadido Galicia con una sola especie de gallina ponedora de huevos, cuando sólo en Europa hay 200 variedades. También hay mucha ecología en las mermeladas y verduras en conserva de Ana Docanto, representante de una incipiente empresa de Cariño. Sus confituras, explica, son todo fruta y azúcar, sin asomo de conservantes, colorantes ni espesantes. Otro ejemplo de cultura verde procede de Pontevedra. De allí llegaron Rosi Torrado y su esposo Sergio Álvarez, dueños de una ecotienda. En As Lagoas exponen jerseys de lana de Ecuador o Perú, un chal de ortigas de la India, estuches de cáñamo del Nepal... Son productos que, además de ecología, llevan otra marca igualmente significativa: la del comercio justo. Moneda propia Para comprar estos y otros muchos productos, antes de recorrer los stands hay que pasar por la banca de Terr@ctiva, donde se canjean los euros por la moneda en curso en la feria: las landras (el fruto del carballo). Después de tanto esfuerzo, el sueño de los organizadores seguramente será que hayamucha gente como Pilar Lorenzo, una peluquera llegada de Vigo expresamente para visitar el recinto naronés, que declara: «Si tengo que pagar un poco más por un producto verde, lo pago».