Una juez anula los despidos de la empresa textil Texbazón, afectada por la crisis del sector auxiliar

La Voz LA VOZ | FERROL

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J.P.

03 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

A Una juez acaba de anular los despidos de la firma Texbazón de Pedroso (Narón). El empresario, Ginés Caldevilla, había alegado que su taller era uno de los afectados por el traslado de la producción de las grandes compañías a África o el Extremo Oriente. Al quedarse sin pedidos, el patrón resolvió rescindir los contratos a parte de su plantilla fija y a los eventuales, en su gran mayoría mujeres, que había admitido acogiéndose a los nuevos sistemas de contratación. La abogada Helena Pardo, perteneciente a la CIG, había defendido en todo momento que se tratata de un «fraude de contratación» y achacó la crisis de la empresa a una mala gestión por no haber diversificado sus pedidos. En todo caso, coligió la letrada, los trabajadores no pueden hacerse responsables de los problemas de dirección. El sindicato y la abogada hablaron en su momento de la eventualidad de acudir a expedientes de regulación de empleo. El taller de Texbazón SL fue instalado en una antigua cafetería o bar situado en la zona de Pedroso. En dos fases, la carta de despido fue entregada a un total de doce empleados. En julio, el Juzgado de lo Social había declarado ya improcedentes los primeros despidos. Ahora decreta la nulidad de siete, entre fijos y eventuales, y otros dos contratos en prácticas. La letrada ha criticado el comportamiento del empresario, «un antiguo sindicalista de USO que contrata a rapazas como aprendizas e fainas traballar como fixas normales».