Una ría que demanda ingenio

La Voz

FERROL

25 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

EL MARISQUEO en la ría de Ferrol ha dejado de ser una actividad marginal, propia de sectores sociales en subempleo, para convertirse en una ocupación con cierto prestigio. Un ejemplo lo demuestra. Hace escasos meses, un empresario de contratas de Izar se dolía porque ya no podía ir a buscar gente entre mariscadores, para contratar en los repuntes de trabajo. Eran buenos para el chorreo de buques. Al contrario, muchos de sus empleados que en otros tiempos formaban la nónima de sus secciones menos cualificadas, decía este patrón, huyeron hacia As Pías. Da más dinero dedicarse a faenar en el banco de almejas que trabajar en algunas compañías de Izar. En estos momentos, unas seiscientas familias viven directamente de los recursos marisqueros de la ría. Es como la tercera empresa de la ciudad, tras Izar, Arquitecto Marcide y por delante del Concello. En la cuenca del Ebro existe un viejo conflicto entre los agricultores y la industria, cuando el caudal del gran río merma como en estos momentos. La negociación entre las diferentes partes, la intervención de las administraciones (las inversiones en trasvases son impresionantes) suele poner coto a estas tensiones. A la postre, todos viven del río. Pues en Ferrol, de la ría. Es preciso combinar intereses, definir objetivos para hacer que la industria y la explotación de los recursos marinos, cuando no biológicos, sean compatibles. Ya no nos hallamos en la primera revolución industrial. Obligado recordar que nuestro trasvase es el sistema de depuración de la ría tantas veces anunciando ¿para cuándo?