Papeles contra el olvido

R. S. FERROL

FERROL

JOSÉ PARDO

Una asociación promueve homenajes para los muertos en la dictadura A Bernardo Maiz se le amontonan casos de muertos y desaparecidos en la carpeta y apenas tiene tiempo para contar la historia de cada uno. Ayer el que escuchó su relato fue Xaime Bello, es decir, las batallas que el Colectivo de Memoria Histórica Democrática lleva por los concellos de Ferrolterra, Eume y Ortegal para que se reconozca a las víctimas de la Guerra Civil y la dictadura. Cinco corporaciones, incluida la de Ferrol, ya han anunciado su apoyo en pleno.

21 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

La investigación que Bernardo Maiz y otras siete personas llevan años realizando se centra en la elaboración de listados con personas asesinadas a partir de julio de 1936, la fecha en que comenzó la Guerra Civil. Maiz ha estado treinta años en ello, aunque la agrupación no tiene ni doce meses de vida. El objetivo final de esta iniciativa es «recordar ás víctimas da represión e que este periodo non quede no esquecemento», dice Maiz. Pero hay otras intenciones intermedias, como la publicación del listado completo y otros documentos que busca el colectivo en archivos municipales, juzgados e iniciativa popular. Mientras, dejan claro que su estudio sobre las víctimas no hace distinciones: «Tanto ós franquistas como os republicanos». El colectivo lo forman personas vinculadas con la izquierda. Por lo pronto, ya han conseguido que cinco ayuntamientos de la zona se adhieran a su propuesta y se rinda un homenaje a estos muertos y desaparecidos. El último en incorporarse ha sido el de Ferrol, donde Bello les ha dejado claro su apoyo para que la propuesta entre en pleno y, presumiblemente, se apruebe. El texto que se ha llevado a las corporaciones, dice, «é o suficientemente suave como para que ninguén se poida ofender», relata. Con anterioridad han llegado a acuerdos similares en Mugardos, Cabanas, A Capela y Pontedeume. Ahora esperan respuesta de Neda y Narón. Por el momento ya han vaciado los expedientes de 400 causas judiciales. Aunque no todos acabaron muertos: también recogen encadenamientos o persecuciones, la mayoría de las cuales terminaba en el mar, huyendo. Aunque otros acaban en la cuneta de una carretera secundaria.