El Racing jugó uno de los mejores partidos de la temporada en el Carlos Tartiere, donde se perdió contra el Oviedo. El técnico racinguista espera repetir la hazaña el domingo, a partir de las cinco en el Sardinero, aunque con un final diferente, la victoria de los ferrolanos frente al Santander.
18 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El técnico que entrenó ayer y descansa hoy, jornada que aprovechará para ir con su mujer y su hija hasta Vilagarcía, no quiere hablar del partido de Santander: «Me quedan muchos días para preparar este encuentro». Reconoce que lo del domingo frente al Extremadura fue un punto y aparte: «En el transcurso de una temporada hay partidos de gran trascendencia y el del pasado domingo fue uno de ellos. Tras tres derrotas en una semana, necesitábamos ganar y lo conseguimos. Las victorias siempre dan tranquilidad a todo el mundo, a los jugadores, directivos, técnicos o aficionados. El estado de ánimo de todos es diferente si ganas o pierdes. A todos nos gusta vencer, aunque nadie gana todos los partidos». Añade que tras ganar al Extremadura y soltar tensión hay que seguir con la buena racha, por lo tanto: «El objetivo es ganar en Santander». Sobre el mal juego del Racing en la primera parte y la mejoría en la segunda indicó: «Yo no cambie nada en la segunda parte. Un partido dura noventa minutos y los jugadores tienen altos y bajos. El planteamiento fue el mismo desde el comienzo, aunque es difícil explicar porque estucieron mejor en la segunda mitad. Los entrenadores sólo tratamos de imprimir al equipo un estilo, una forma de jugar. A partir de ahí dependemos de la inspiración de los futbolistas que están sobre el campo». No oculta que le gusta el juego ofensivo: «Yo lo que quiere es llegar el mayor número de veces posible arriba, y cuantos más goles marquemos mucho mejor. El domingo frente al Extremadura hicimos dos goles pero cinco o seis ocasiones claras».