EIBAR
13 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.La modestia del Eibar fija sus pies al suelo. Así le da estabilidad. Como sus apenas 40.000 habitantes no le invitan a soñar ni llenan sus arcas, apunta a la permanencia como objetivo anual. Así lleva catorce temporadas. Y el decano de la categoría también tiene a uno de los más veteranos en el puesto, como Blas Ziarreta. Tres temporadas lleva en el puesto. «Por Segunda pasan equipos con amplias infraestructuras. Su sueño es volver pronto a Primer. Pero otros presidentes deberían ser más sinceros, en lugar de formular promesas que luego no pueden cumplir. No puede ser que las tres cuartas partes de los equipos se marquen como meta el ascenso. Después la gente se ve defraudada y el sacrificado es el técnico», opina Ziarreta.