FÚTBOL / RACING Como un bumerán, Fernando Bello aterriza en el Racing. El jugador gallego, de 23 años, llegó ayer a un acuerdo para firmar por cuatro temporadas con el cuadro verde. El portero de Santa Uxía de Ribeira describe la trayectoria opuesta a su padre, José María Bello Amigo.
09 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Éste jugó en Ferrol como extremo derecho entre los años 1954 a 1957. Entonces se fue a Australia y acabó allí su carrera. En el mismo punto la inició su hijo, que volvió hace diez días a Galicia para realizar una prueba a las órdenes de Luis César. Vuelve como el bumerán, arma arrojadiza propia de los indígenas australianos, hecha con madera de eucalipto, la misma que invade montes y parques gallegos. Pero Fernando Bello regresa a Galicia sin las polémicas que rodean a aquella especie, con el visto bueno del técnico. Luis César quedó encantado con las cualidades que mostró en los diez días que lleva a prueba. El Racing le presentó una oferta por cuatro años, como una apuesta de futuro para la plantilla. Y el portero no se lo pensó, aunque antes de firmar, consultará con su padre. «Para un futbolista australiano, de Oceanía, no resulta nada fácil venir a España, pero el entrenador me vio algo. La oportunidad de quedarme en Ferrol me hace muy feliz y me encuentro satisfecho con todo, también con las condiciones que me presentó el presidente», explicó Fernando Bello ayer por la mañana, tras entrevistarse en las oficinas del club con Isidro Silveira.