El alto nivel de contratación privada podría explicar la actual apatía licitadora en Ferrol, donde varios procesos han quedado desiertos Los últimos resultados de los concursos públicos celebrados en Ferrolterra han arrojado un saldo bastante pobre, hasta un punto que hace intuir una notable disminución del interés entre las empresas del sector de la construcción. El alto nivel de contratación que vive actualmente el ámbito privado podría explicar esta apatía licitadora, aunque también hay quien apunta otros factores como decisivos: el habitual retraso en los pagos de las administraciones o el exceso de ajuste en los presupuestos de ejecución de los proyectos, según de donde proceda la opinión. Los constructores y el ayuntamiento sí coinciden por ejemplo al hablar de una «gran bonanza económica que genera una importante demanda en el mercado regular». En cualquier caso, y recientemente, varios concursos de cierto calado han quedado desiertos o han despertado escasas expectativas en el sector.
04 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.Aún admitiendo distintas justificaciones, que por otra parte se complementan, lo cierto es que los concursos públicos para contratar las obras de reforma del edificio de la UNED o de ampliación de la biblioteca central resultaron desiertos. El primero hubo de adjudicarse a través de un procedimiente negociado _a Constructora Hispánica, por 53 millones de pesetas_, con el consiguiente incremento presupuestario. El concejal de Urbanismo, Xosé Lastra, señala que la urgencia con que fue preparado impidió la presentación de algunas propuestas. Para el edil, además detrás de este desinterés está la disuasión que provoca las altas «esixencias técnicas destas obras». En cuanto a la biblioteca municipal, todavía permanece sin resolverse su adjudicación, que de no concluirse «satisfactoriamente», ya por consulta de ofertas, podría salir de nuevo a concurso. El propio concejal delegado de Cultura, Bonifacio Borreiros Fernández, admitió que el presupuesto inicial (31,7 millones de pesetas) «es bastante ajustado, pero puede hacerse perfectamente», reseñó. Sobre malas famas Para José Fernández, representante de los constructores de Ferrol, detrás de esta aparente inapetencia está la «fama de mal pagador del ayuntamiento, que acumula de gobiernos anteriores. En general, todas las administraciones se retrasan, lo que ocasiona al empresario importantes sobregastos financieros». El propio Xosé Lastra entiende que sigue habiendo «un lastre causado polas inercias da administración á hora de pagar». En tal sentido, asegura la voluntad y los esfuerzos que realiza su gobierno para «normalizar os procedementos e os trámites». Sin embargo, y a pesar del peso que concede José Fernández a «este resquemor por las tardanzas», el promotor está convencido de que el sector atraviesa «un momento puntual de plena ocupación», lo que hace olvidar en buena medida los concursos públicos.