Gallegos que llevan el mando

El talento de una pequeña desarrolladora de videojuegos coruñesa ha conseguido llevar el nombre de Galicia hasta Steam, la distribuidora del sector más grande del mundo. A pesar de que algunos países se han peleado por llevarse hasta su territorio su saber hacer y sus buenas ideas, Gato Salvaje sigue apostando por su tierra

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El talento de ocho artistas gallegos ha situado a la comunidad directamente en la élite del videojuego. A pesar de que su estudio de A Coruña poco tiene que ver con los grandes productores mundiales, Gato Salvaje ha sido capaz de competir en la misma liga que ellos. Y lo han conseguido con dos armas, la creatividad y la ilusión.

Todo el esfuerzo de los últimos años les han permitido a día de hoy mostrar su trabajo al mundo entero a través de la mayor distribuidora del mundo en este sector. Con más de 150 millones de clientes, Steam controla el 80 % del mercado mundial actual y en este universo, los videojuegos AR-K y Bullshot se han hecho su hueco. «AR-K se ha vendido en un total de 160 países repartidos por los cinco continentes, entre los que llaman la atención lugares como Sri Lanka, Madagascar o Irak e Irán», explica Sergio Prieto, uno de los fundadores de la desarrolladora gallega.

Alicia se convirtió en el amuleto de estos emprendedores. Ella es la protagonista de AR-K, una aventura gráfica dividida en cuatro episodios y con la que Gato Salvaje empezó a hacerse un nombre en este mundo tan competitivo. «Al principio nos resultó muy complicado meter nuestros trabajos en Steam, lo conseguimos a través de Greenlight, un servicio previo a la entrada en la distribuidora en la que los usuarios prueban todos los videojuegos y los califican. Pero una vez que entras, la cosa comienza a ser un poco más fácil», explica Fernando Prieto, otro de los fundadores de este innovador estudio, quien además describe a esta plataforma como el gran almacén de los videojuegos: «El cliente de Steam no es tuyo, es de ellos. Pero tienes que tener claro que si quieres que tus proyectos funcionen tienen que hacerlo allí, porque si no es capaz de convencer en un sitio en el que está el 80 % del mercado mundial, no lo va a hacer en la tienda de barrio que solo tiene el 20 %».

Pero el camino andado hasta ahora no ha sido fácil. En el medio de su aventura se han encontrado numerosas piedras, la mayoría de ellas surgidas a raíz de los prejuicios con los que cuenta este sector en España. Y es que mientras que en lugares como Estados Unidos, Japón o Corea, el videojuego se ha convertido en uno de los grandes estandartes de la economía, en nuestro país todavía queda mucho por hacer.

«Los videojuegos no están considerados productos culturales por nuestro estado. Son meros divertimentos, y ese menosprecio a nuestro sector le afecta mucho a la hora de salir a competir con otros, sobre todo en el aspecto fiscal», asegura Fernando Prieto que pone un sencillo ejemplo para entender mejor su situación: «Actualmente, el mundo del videojuego tiene mayor cifra de ventas que el cine y la música juntos» .

Es Sergio el que va un paso más allá y tira de cifras para comparar su sector con el de la gran pantalla: «La típica barrera que hay en el cine para que una película sea todo un éxito está situada en una cifra que juegos como el GTA V superan con creces solo en el fin de semana de lanzamiento».

Apuestan por Galicia

A pesar de que la situación no es sencilla en España, los hermanos Prieto decidieron apostar por su tierra y dejar atrás jugosas ofertas. Una de las más importantes vino directamente desde Canadá, donde quedaron prendados del talento de esta compañía. Según ellos mismos explican, les pusieron una alfombra roja para que dejaran Galicia e instalaran su empresa allí. «Ellos nos vendieron un paraíso, nos mostraron unas infraestructuras buenísimas y lo bien pensado que lo tienen todo para nuestra industria. Pero es que yo creo que todo eso se puede hacer aquí en España y en concreto en Galicia. Es más, es que se puede hacer bien y se debe conseguir», sentencia Sergio para después dejar al descubierto la gran apuesta de Gato Salvaje: Galicia. «Primero vamos a apostar por lo que hay aquí, vamos a poner todo de nuestra parte para que en nuestra tierra se cree algo de industria», asegura.

Fernando, por su parte, cree que una gran parte del trabajo ya está hecho: «Aquí tenemos mimbres, hay poca producción pero con lo que tenemos podríamos hacer muchas más cosas. La base de animación que hubo en Galicia y demás recursos podemos mezclarlos y hacer grandes proyectos».

¿Por qué el videojuego no se considera cultura como el cine?»

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