La modelo que quiere ser mecánica

EXTRA VOZ

El martes por la mañana se vistió con un elegante mono de la firma Mariña Riveiro, ideal para fin de año, con motivo de una sesión de fotos. Por la tarde se enfundó el mono de trabajo en un taller mecánico. «Son las dos caras de mi vida. El mono me sienta fenomenal, y con el estilo que tengo...», comenta con desparpajo Jennifer Bruneti Vázquez, una joven de 23 años de Arteixo, que lo mismo desfila en la pasarela Cibeles que hace el mantenimiento de un coche. «El mundo del motor me atrae desde pequeña. Algunas personas cercanas me pidieron que les hiciese la revisión de su vehículo. Sé cambiar las ruedas y esas cosas pero un motor, por ejemplo, ya es más difícil», destaca. Su pareja, que trabaja en un taller mecánico, le ayudó a conocer mejor los secretos de esta profesión que ella, por el momento, ve como un hobby. «Me matriculé en el grado superior de Automoción en la escuela de Someso, pero por el momento no tengo plaza y estoy esperando a que salga. Me da un poco de miedo por el hecho de ser mujer pero estaría encantada, sin dudarlo. Lo de la moda ya lo conseguí  y esto también, me cueste lo que me cueste. No sé si son cosas compatibles pero me encantan», relata. Confiesa que sus amigas ven «rara» esa pasión. «Incluso mi madre, que va a verme a todos los desfiles, me dice que cómo puede gustarme un mundo tan de hombres, pero como me ve contenta me apoya», asegura Jennifer. Entre los coches se queda con los BMW y de la moda, con la pasarela. «Me lo paso súper bien en los desfiles y en los trabajos que me propone Belén Correa desde Galicia de moda». 

Grasa y esmalte de uñas

Dice que lo más difícil de compaginar grasas y aceites con maquillajes y rímel es cuidar las uñas. «Procuro cuidarme las manos utilizando guantes y buenos productos porque por mi trabajo de modelo las uñas tienen que estar perfectas», sentencia. Rubia «natural» comenta que si algún día dirige un taller no pondría el típico calendario con mujeres ligeras de ropa que todavía se pueden ver por ahí. «Me compraría el calendario de los bomberos de A Coruña, para tener un poco de igualdad», comenta sonriente esta modelo-mecánica que hace tres años empezó a hacer sus pinitos en el mundo de la moda. 

Una viguesa en Malasia

En este primer domingo del año les hablo de otra modelo que, aunque no quiere ser mecánica, tiene la particularidad de que es cinturón negro de taekuondo. Me refiero a la viguesa Paula Chinchilla Argibay, que ya destaqué en esta sección hace unos meses. Esta semana llegó a  Melaka, Malasia, donde el día 16 se celebra la final del certamen Miss Tourism World en el que ella participa representando a España. «El fin de año lo paso aquí, incluso han organizado una fiesta», me comentó el miércoles recién aterrizada en el citado país. Dice que hace mucho calor y humedad por allí, pero que en el hotel se está bien. «Ya nos hicieron las fotos oficiales y posé con dos vestidos de Patricia Avendaño (diseñadora de Vigo, como ella)», destaca. Me mandó las imágenes, pero me gustó más esta desde la terraza del hotel donde arrancó el nuevo año Paula Chinchilla  Dos jóvenes y polifacéticas modelos para comenzar este nuevo año que ojalá sea hermoso.