Londres sí que es Europa

Rita Álvarez de Tudela CORRESPONSAL EN LONDRES

EXTRA VOZ

A pesar del reto que David Cameron ha puesto sobre la mesa con la promesa de un referéndum para decidir sobre su continuidad en la UE, el corazón del Reino Unido, su capital,  sigue latiendo con ritmo europeo

17 may 2015 . Actualizado a las 09:48 h.

Apenas una semana después de que los conservadores de David Cameron arrasaran en las urnas, cada día que sale un rayo de sol en Londres se respira de otra forma. Los parques se llenan, los trabajadores van corriendo a tirarse al césped y comen algo que han llevado preparado de sus casas o que cogen en una de las múltiples cadenas con comida para llevar en la capital británica.  

Londres es el corazón del Reino Unido y sus latidos van a ritmo europeo, aunque haya división de opiniones entre sus habitantes. En una ciudad con el área metropolitana más extensa de Europa (el 30% del total de la nación), la cultura se palpa cada esquina y  la fuerza museística se ve representada por el Museo Británico y la Galería Nacional, que recibieron más de seis millones de visitantes cada uno 2014, además de la Tate Modern, el Museo de Ciencia o el Victoria & Albert.

La permanencia en Europa es casi imprescindible para las finanzas, la mayor industria de una ciudad donde la última sensación en las librerías es  La chica del tren, una novela escrita por Paula Hawkins, quien llegó a la capital británica a los 17 años desde Zimbabue. El éxito es tal que dicen que se vende una copia del libro cada 20 segundos y la novela ya ha sido traducida a 35 idiomas.

 En Gran Bretaña, como en muchos otros países europeos, el 45% de los británicos sigue gastando su tiempo libre viendo la televisión. La serie del momento es Happy Valley, protagonizada por Sarah Lancashire y que emite la BBC. Pero muchos se olvidaron de ella para seguir la cobertura del nacimiento de la segunda hija de los Duques de Cambridge, que dejó claro que el respaldo monárquico sigue en sus mejores niveles. Eso y el fútbol, que sigue siendo el deporte rey y el sentido de la vida de muchos ingleses, a pesar de Mourinho.

Neil Baird

«Quiero que el Reino Unido se mantenga dentro de la UE»

rita alvarez de tudela

Neil Baird tiene 62 años y tiene ganas de cambios dentro de la Unión Europea. Está a favor de que el Reino Unido siga formando parte de ella porque cree que tiene la capacidad de promover la paz y el bienestar, o de proteger el medio ambiente y de promover la igualdad y la justicia, pero también cree que es una organización «difícil de manejar».

«Creo que la mayoría de las personas están de acuerdo en la necesidad de la reforma para que la UE sea más transparente, más democrática y más responsable», dice Baird, quien vive junto a su mujer en el condado de Dorset, en el sur del país. «Me gustaría verla menos centrada en libre comercio y competencia, y más en economía sostenible y medio ambiente», añade.

Para este diseñador y fotógrafo, jugar siempre con la amenaza de abandonar la UE no es la mejor manera de alcanzar estos objetivos, por lo que da la bienvenida al referéndum propuesto por Cameron.  «Creo que es el momento de abordar la cuestión de la reforma y creo que el proceso de referéndum puede contribuir a conseguirlo», puntualiza.

Anna Gregory

«No me siento europea»

rita alvarez de tudela

Anna Gregory no se siente europea y apunta a que a muchos de sus compatriotas les ocurre lo mismo. Solo cuando hace negocios o turismo se siente y apunta a una razón que comprueba en su día a día: «aquí apenas oímos noticias de Europa en nuestros medios».

Para esta cineasta, a los británicos siempre les ha gustado creer que la Unión Europea es simplemente un mercado porque siempre han sido una nación dedicada al comercio. Además, apunta a que el hecho de no compartir la misma moneda tampoco hace la integración más fácil, pero recalca que no quiere abandonar la libra, ya que es una divisa utilizada para el comercio a nivel mundial.

Gregory cree que el referéndum es una buena oportunidad para hablar de la Unión Europea y tener un buen debate. Sin embargo, ve una salida como «un paso atrás, deberíamos quedarnos en el club pero tiene que haber una gran reforma».

Para esta londinense que vive en la zona de West Hampstead, en el noroeste de la capital británica, desde hace más de 30 años, aunque el Reino Unido y Europa comparten una historia común que les une, los actuales líderes de opinión parece que se empeñan en mantenerlos separados y en jugar a mostrar solo las cosas negativas sobre Europa.

Apunta a que el verdadero problema al que se enfrenta la Unión Europea y Reino Unido es la inmigración porque «los números han crecido mucho en los últimos 15 años», y considera que su país «tiene que luchar por conservar su identidad británica hoy en día».

«No podemos decir que hay que hacer cola y que hay que tener modales. Siento que la gente es muy grosera en Londres hoy en día. Tenemos que ser muy tolerantes, pero nuestra cultura se ha ido. No tenemos una sociedad, tenemos comunidades», recalca.

Danuel Eltringham

«Salir sería un desastre»

rita alvarez de tudela

Daniel Eltringham está decepcionado con el resultado electoral y cree que será un gran desastre para el país porque se van a hacer muchos más recortes. También por la forma con la que se trata el tema de la permanencia en la Unión Europea. 

Eltringham tiene 28 años y se define de izquierdas pero apunta a que el Partido Laborista en Reino Unido, «tiene el mismo problema que el PSOE en España, ya no representa las ideas de izquierdas ni ayuda al pueblo, y aquí no tenemos la suerte de tener un partido como Podemos».

Este joven lleva viviendo en Londres desde hace seis años pero reconoce que éste será el último. «Creo que la ciudad poco a poco se está haciendo solo para ricos. Ya no me convence estar aquí por el precio del alquiler, que ha subido un montón», apunta.

Para Eltringham la idea del referéndum sobre la permanencia en la UE es «muy tonta pero a la vez muy grave», ya que considera que no es impensable que podamos salir, ya que mucha gente se siente «aislada de Europa» y los políticos usan el tema de la emigración como respuesta muy fácil para convencer a muchos. Además, apunta a la «frontera borrosa» que hay entre los británicos de extrema derecha y los del euroescéptico UKIP. 

«No soy muy fan de la UE, es  una organización  con ideología neoliberal para disciplinar a los países miembros de sus políticas monetarias», dice Eltringham, a quien le gustaría ver el poder repartido de forma local y más justo. Sin embargo, este estudiante de un doctorado en literatura, reconoce que salir sería «un desastre» porque cree en la libertad de movimiento.