Beatriz Sotelo, del restaurante A Estación de Cambre, hasta ahora la única mujer del grupo Nove de cocineros gallegos, ya tiene colega femenina gracias a la reciente incorporación al colectivo de Lucía Freitas, de A Tafona, de Santiago
02 feb 2015 . Actualizado a las 16:39 h.Entre la feria de turismo, la semana de la moda, los certámenes gastronómicos y demás eventos, estos días es más fácil encontrarse gallegos en Madrid que en Lugo o Pontevedra. La que viajó más cargada fue la cocinera compostelana Lucía Freitas, del restaurante A Tafona, casa de xantar de Santiago. Preparó en el stand de Galicia en Fitur, una feria que, por cierto, ya no es lo que era, un plato delicioso. «Un guiso de fabas de Lourenzá con una base de agua de mar de A Illa de Arousa. Lo acompañamos de cachucha ahumada y unas almejas de Carril con angula de monte, una de las últimas setas de la temporada», relata esta cocinera de 32 años que se llevó los productos a la capital de España. «También llevo pan mareiro, que esta hecho con agua de mar y lo crearon el cocinero Iván Domínguez y Eladio, de la panadería Divina de Santiago. Quería que lo probasen en Madrid», destaca Lucía, que hace unos días recibió una gran alegría, su incorporación al grupo Nove de cociñeiros junto con su socio Nacho Tierno. Con ellos ya son 22 los profesionales que integran este colectivo que marca el camino de la vanguardia de la cocina gallega. Beatriz Sotelo, del restaurante A Estación de Cambre ya no es la única mujer. «Ya somos el doble», comenta Bea sonriente.
Futuro masculino en el sector
Dos mujeres entre 22 cocineros. «Esperemos que se siga ampliando el número pero es complicado porque para entrar en Nove tienes que ser propietaria del negocio y llevar al menos tres años al frente del mismo con una línea como la nuestra», destaca Lucía. «No hay tantas mujeres como hombres en este sector y no hay tantas que se dediquen al cien por cien porque es una profesión muy sacrificada y tienes que dejar atrás ser madre, atender a la familia... Creo que un futuro próximo podríamos ser más, pero lo malo es la dedicación exclusiva», reflexiona Bea. Aunque no se conocen mucho, sí lo suficiente. «Siendo mujeres siempre hay más afinidad. Ya podemos hablar de cosas femeninas», destaca sonriente la cocinera con estrella Michelín. «Yo no la espero (en referencia a la estrella) ni la busco. Nuestro modelo de local es difícil de encajar con la política de la guía porque seguimos con un menú de 15 euros y no quiero renunciar a eso por tener una estrella», asegura Lucía. Dos mujeres locuaces, simpáticas y con mucho desparpajo. «Somos cercanas, sinceras y apasionadas de nuestro oficio», resumen.
Apartamentos con premio
En un alto, a dos kilómetros de Sabarís, delante de la iglesia de Belesar, hay un hotel-boutique con unas vistas fabulosas sobre Baiona y todo el Val Miñor. Una de las mayores webs de viajes del mundo, Tripadvisor, acaba de conceder a los propietarios de LeSept, el premio Travellers Choice en la categoría de pequeños hoteles que los usuarios colocaron con sus votos en el puesto 13 a nivel nacional y el 20 en cuanto a relación calidad-precio. «Llevamos cuatro años abiertos y es la primera vez que nos lo dan», me comenta con satisfacción Susana Méndez, gerente de este negocio propiedad de Juan Carlos González, que rehabilitó cuidando todos los detalles y manteniendo el espíritu tradicional de la antigua casa de sus abuelos. «El nombre de LeSept lo escogimos porque es una sola palabra y buscábamos algo que impactase. Es siete en francés, que es el número de apartamentos del establecimiento. Funcionamos igual que un hotel pero en las habitaciones hay una cocina», explican. Aunque no dispone de restaurante, entre los servicios que ofrecen se encuentra un txoko, un espacio equipado con una cocina y una mesa para un pequeño grupo de comensales, que se puede alquilar para cocinar entre amigos. La verdad es que me fío poco de los ránkings basados en comentarios de los clientes de las infinitas páginas webs de viajes, hoteles o restaurantes que inundan la red. No me fío, pero los consulto. Hace poco encontré una casa rural con mucho encanto a 16 kilómetros de la estación de San Isidro y cuando estaba a punto de reservarla leí la crítica de otro cliente que informaba de que en realidad estaba a dos horas de las pistas de esquí. En el caso de LeSept estoy deseando que llegue el verano y hacer una escapada con mi amigo Marcos Pereiro, gran conocedor de la zona. Esta semana cumplió 50 años y no estaría nada mal celebrar allí su primer medio siglo de vida. Y si convenzo a Lucía o a Bea para que preparen la cena ya sería lo máximo.