El chihuahua de las víctimas, una de las pruebas clave del doble asesinato de Xilxes, en Castellón
ESPAÑA
El hallazgo de la perrita en Valencia un día antes de que fueran descubiertos los cadáveres de madre e hija incrimina al asesino, que presuntamente se llevó al animal después de matarlas
19 feb 2026 . Actualizado a las 22:03 h.¿Dónde está el pequeño chihuahua de María José Bou y su hija Noemí, asesinadas brutalmente en su domicilio de Xilxes? Esa era la pregunta que se hacían familiares y conocidos de las víctimas conforme iban pasando las horas y trataban de asimilar el doble crimen de madre e hija. Y la respuesta a esa cuestión es uno de los indicios claves, entre otros, que ha llevado a la detención de Abdelkader B. como presunto asesino de su exmujer y su propia hija de doce años.
El animal fue visto por última vez la noche del pasado domingo cuando María José lo sacó a pasear sobre las diez, como hacía regularmente. Esa es la última constancia viva de la mujer, de 47 años. Y curiosamente, a la mañana siguiente el perro es encontrado en Valencia, ciudad donde reside actualmente el exmarido, con antecedentes por violencia de género y una orden de alejamiento en vigor que le prohibía aproximarse a menos de 300 metros de su víctima, hallada degollada en la vivienda de Xilxes junto a la hija de ambos, también con múltiples lesiones por arma blanca, algunas de ellas defensivas.
Al parecer, el presunto asesino machista, quien ya había dado muestras evidentes del odio que sentía hacía su expareja por haberlo denunciado y no dejarle ver a la niña, se habría llevado al perro tras acabar con la vida de madre e hija la misma noche del domingo, franja horaria en la que se habría producido el doble crimen por el estado que presentaban los cadáveres, según el informe preliminar de autopsia.
Agentes de la Policía Local de Valencia localizaron al perrito abandonado en un solar de la capital del Turia en la mañana de este pasado lunes. El animal contaba con chip, lo que permitió a la policía identificar a su propietaria y cuando realizaron gestiones para tratar de localizarla se destapó que se trataba de María José Bou, vecina de Xilxes, cuando aún no se sabía que tanto ella como su hija estaban ya muertas.
Las investigaciones realizadas por la Guardia Civil, tras tener conocimiento de que el perrito de las víctimas había sido localizado en Valencia, ha permitido destapar a este presunto asesino machista y desmontar la coartada que habría tratado de tejer para desviar las investigaciones hacia terceras personas.
Aparentar un crimen racista
El hombre arrestado por el doble crimen de Xilxes ideó un plan para hacer creer a la Guardia Civil que el móvil de los asesinatos era racista. Los agentes del Grupo de Homicidios han reunido varias pruebas tras una rápida investigación que incriminan a Abdelkader B., de nacionalidad argelina y 39 años de edad, y ultiman el atestado policial para llevar al detenido ante el juez.
El presunto asesino de María José Bou y su hija de 12 años simuló la desesperación y tristeza de un padre que había encontrado los cuerpos degollados tras derribar a patadas la puerta de la casa donde vivían, una vivienda situada a escasos metros del Ayuntamiento de Xilxes. El hombre acudió al domicilio de su expareja, de 47 años, poco después de que recibiera un selfi de un encapuchado y otra foto de su hija muerta a través de WhatsApp, según su versión.
La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, confirmó ayer la detención del presunto asesino tras destacar la investigación exhaustiva en un tiempo récord de la Guardia Civil de Castellón. Los primeros agentes de la Policía Local que llegaron a la escena del crimen el martes necesitaron un intérprete de lengua de signos (ILS) para hablar con el padre de la menor asesinada debido a su discapacidad auditiva. La niña y su madre llevaban varias horas muertas dentro de la casa.
El hombre estaba muy nervioso, pero facilitó los primeros datos a los investigadores sobre un individuo encapuchado que le había enviado un selfi y la foto de su hija muerta. También dijo que sospechaba de un familiar que había amenazado a las víctimas por una supuesta deuda, y que este hombre podría haber cometido, según él, el doble asesinato. Sin embargo, los investigadores comprobaron de inmediato que Abdelkader B. tiene antecedentes penales por violencia de género, por lo que trasladaron al ciudadano argelino a dependencias policiales para interrogarlo.
Tras analizar la foto del encapuchado enviada a los teléfonos móviles de Abdelkader y del jefe de la Policía Local de Xilxes, los agentes de la Guardia Civil constataron que es una captura de un vídeo de TikTok.
La víctima había conocido a su expareja a través de internet, y la relación tóxica que mantenían acababa muchas veces con reproches, discusiones y violencia física. Fuentes de la familia de las víctimas aseguran que recibía palizas y que por ello lo denunció, incumpliendo posteriormente en reiteradas ocasiones la orden de alejamiento dictada por el juzgado.
Conmoción de Xilxes
El doble crimen ha causado una gran conmoción en Xilxes, una localidad costera con cerca de 3.200 habitantes. Madre e hija, con discapacidad auditiva de nacimiento, vivían solas en la casa. La niña podía hablar y escuchar con la ayuda de un aparato, según los familiares de las víctimas. La menor fue vista por última vez el lunes junto a su madre cuando compraban en el supermercado del pueblo.
Los investigadores de la Guardia Civil también atribuyen al detenido un quebrantamiento de la orden de alejamiento con respecto a las víctimas, una medida cautelar de protección que fue dictada por un juzgado de violencia sobre la mujer, y que habría estado en vigor hasta octubre de 2027 si la vecina de Xilxes y su hija no hubiesen sido asesinadas.
El presunto asesino, que continúa en dependencias de la Guardia Civil, fue condenado en febrero del 2025 a 76 días de trabajos en beneficio de la comunidad por los delitos de coacciones y malos tratos a su pareja, la mujer encontrada degollada junto al cadáver de su hija de 12 años, que también presentaba heridas de arma blanca.
El Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de Vila-real impuso dicha condena al maltratador y ahora presunto asesino en un juicio rápido por conformidad entre las partes celebrado el 28 de febrero del pasado año. El Ministerio Fiscal, la acusación particular y la defensa llegaron a un acuerdo por el que las penas impuestas no acarreaban prisión, según han confirmado fuentes del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana.
Concretamente por el delito de coacciones se le condenó a 38 días de trabajos en beneficio de la comunidad, y 16 meses de privación del derecho a la tenencia y porte de armas. Así como a 16 meses de alejamiento y prohibición de comunicación respecto de la víctima. Y por el segundo delito, de maltrato de obra en el ámbito de la violencia de género, se le impusieron otros 38 días de trabajos en beneficio de la comunidad, mismo período de prohibición a la tenencia de armas y otros 16 meses de alejamiento y prohibición de comunicación de María José Bou, de 47 años.
La juez que estaba al frente del citado órgano judicial impuso también al acusado, que hasta ese momento carecía de antecedentes penales, la obligación de indemnizar a la víctima con 200 euros. Esa sentencia, firme desde el momento de su dictado, se está ejecutando actualmente en una plaza de la Sección Penal del Tribunal de Instancia de Castellón, han indicado estas mismas fuentes del TSJCV. En dicha ejecutoria consta que el condenado habría ya cumplido tanto las penas de trabajos en beneficio de la comunidad y también ha pagado ya la responsabilidad civil.
La medida de alejamiento y prohibición de comunicación con su expareja y víctima del asesinato, impuesta en dicha sentencia, estaba en vigor hasta octubre del 2027. Según fuentes del TSJCV, no consta en los registros ninguna otra medida ni requisitoria judicial, ni pena relativa a esa persona por ningún otro procedimiento judicial.