Desmiente a Alegría, que aseguró haberle reprochado su comportamiento
06 feb 2026 . Actualizado a las 10:48 h.La comparecencia era para responder sobre su relación con el caso Koldo, pero la declaración de Francisco Salazar, ex alto cargo de la Moncloa, que fue miembro de la ejecutiva del PSOE y uno de los principales asesores de Pedro Sánchez en el pasado, derivó hacia las denuncias de acoso sexual contra él. Y, a tres días de las elecciones en Aragón, el PP incidió en su almuerzo con la exportavoz del Gobierno y hoy candidata socialista en Aragón, Pilar Alegría, cuando ya se conocían las denuncias y había renunciado oficialmente a sus cargos. Aquí, Salazar desmintió a Alegría, que aseguró haberle reprochado su comportamiento en ese encuentro. «Eso no ocurrió», dijo, y aseguró también que «nadie en el partido» le pidió que dimitiera.
Salazar afirmó que, si dejó sus cargos, fue «por su familia», y que nunca habló con nadie de su partido sobre esta cuestión. El encuentro con Alegría se debió al «sentimiento humanista» de la exministra. No aclaró si fue él o ella quien propuso el encuentro. En todo caso, aseguró que a todas las compañeras con las que ha trabajado las ha «respetado como profesionales y como mujeres». Y declaró que en todo este tiempo no se ha sentido «protegido» por el PSOE.
La senadora socialista Lirio Marín renunció a hacerle preguntas, pero dijo que su partido «se avergüenza» del comportamiento de Salazar y tachó de «machismo intolerable» lo que denuncian sus supuestas víctimas, aunque aseveró que las responsabilidades políticas se depuraron, porque el exasesor de Sánchez ya está fuera del PSOE.
El resto de la comparecencia dejó un guion claro: defensa cerrada de su actuación y negación de cualquier trama de financiación irregular. El compareciente rechazó de plano haber participado en ninguna red corrupta o haber actuado como intermediario de fondos opacos para el PSOE. Negó conocer o formar parte del llamado clan del Peugeot, en referencia al grupo que acompañó a Sánchez en su campaña de las primarias del partido, en el que estaban José Luis Ábalos, Santos Cerdán y Koldo García. «No todo el PSOE cabía en un coche», dijo con ironía.
No es «amigo» de Sánchez
Respecto a su relación personal con Pedro Sánchez, admitió haber tenido «una buena relación» con él, pero no lo considera un amigo. «Cuando coincides con un compañero, tienes relación de afecto, pero no es como un amigo personal», señaló. Indicó que no puede «saber» si la empresa de saunas del suegro de Sánchez financió su campaña de primarias, a pesar de que el presidente remitió a él y a Cerdán cuando se le pidieron explicaciones sobre la financiación de esa campaña.
Confirmó su cercanía personal con Santos Cerdán, con quien compartió alojamiento «esporádicamente» durante procesos internos del partido, pero negó conocer a Leire Díez. Y reconoció haber recibido dinero en efectivo en campañas internas del partido, aunque aseguró que se trataba de cantidades menores y de prácticas habituales en contextos orgánicos, sin que, a su juicio, constituyeran financiación ilegal.