Las encuestas apuntalan una victoria del PP en Aragón pero sin suficiencia para gobernar en solitario
ESPAÑA
Los populares seguirían necesitando a Vox para gobernar, mientras que el PSOE protagonizaría su peor resultado en la región
02 feb 2026 . Actualizado a las 20:09 h.Los candidatos encaran la última semana de campaña electoral en Aragón. Los últimos días se conjugan entre una tormenta de sondeos, polémicas y ataques. El batacazo del PSOE en Extremadura puede volver a repetirse y la pesadilla del PP de depender de Vox vuelve a escena. El contexto ultra es el más satisfecho.
Según el sondeo de 40db, el PP obtendría el 37,6 % de los sufragios y se movería entre los 28 y los 30 escaños. Al palo. La mayoría absoluta se sitúa en los 34. Le faltarían cuatro representantes. Casi los mismos que aumentaría Vox. Sigma Dos, Target Point y 40db le otorgan 12 escaños frente a los siete que obtuvo en el 2023.
Todos estos sondeos se enmarcan dentro de la regularización extraordinaria de inmigrantes aprobada por el Gobierno, así como la tragedia ferroviaria de Adamuz y el decreto ómnibus para la revalorización de las pensaciones. Cuestiones que, sobre la mesa, profundizan la caída del PSOE, que podría establecer su peor registro en Aragón el próximo 8 de febrero. La candidata socialista Pilar Alegría —en el ojo del huracán por sus reuniones con el exmilitante socialista, Paco Salazar, acusado por presunto acoso sexual— reuniría según las estimaciones un 23,4 %, pasando de concentrar 23 diputados a 17 únicamente.
El fracaso en la coalición de izquierdas también se evidencia en las encuestas. Podemos y PAR no tendrían representación en las Cortes a diferencia del 2023. Por su parte, los más beneficiados son IU-Sumar, quienes aglutinarían en torno al 4 % de los sufragios, aunque únicamente representaría entre 1 y 2 diputados. La Chunta Aragonesista, en el caso de las estimaciones de GAD3, podría ascender hasta los 5 escaños frente a los 3 de los últimos comicios, llegando incluso a los 6 entre los que se mueve para Sigma Dos.
Los últimos días de campaña concentran nervios y tensiones. Bien lo sabe la concejala valenciana Belén Navarro (PP), que tras llamar «hijo de puta» en un mitin socialista al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ayer tuvo que comunicar una disculpa pública. «Asumo plenamente la responsabilidad por lo ocurrido y lamento sinceramente haber contribuido a deteriorar el clima de respeto que debe existir entre formaciones políticas en una democracia», enunció para además añadir unas «disculpas de manera expresa al Partido Popular, a sus afiliados y simpatizantes, por el daño que estas palabras hayan podido causar a la imagen de la organización».
Insultos aparte, también hay espacio para los reproches. Algunos, inesperados. El grupo británico de punk Chumbawamba también salió al paso para prohibir a Vox utilizar su canción Tubthumping después de que Santiago Abascal saliera a hacer campaña con ella de fondo. El guitarrista Boff Whaley dijo que «no pueden utilizar la música de la izquierda y de los anarquistas y de la gente que lucha por resistir a la extrema derecha».