La Comisión de Accidentes Ferroviarios plantea como principal hipótesis que la rotura de la vía provocó el descarrilamiento en Adamuz

Álvaro Soto / Melchor Saiz-Pardo MADRID / COLPISA

ESPAÑA

Imagen aérea del lugar del choque entre dos trenes en Adamuz (Córdoba)
Imagen aérea del lugar del choque entre dos trenes en Adamuz (Córdoba) Susana Vera | REUTERS

Las «muescas en las ruedas y la deformación observada en el carril son compatibles con el hecho de que el carril estuviese fracturado», señala el informe preliminar de la CIAF

23 ene 2026 . Actualizado a las 12:28 h.

La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) plantea como principal hipótesis que el carril por el que circulaba el tren Iryo estuviera «fracturado». Las «muescas en las ruedas y la deformación observada en el carril son compatibles con el hecho de que el carril estuviese fracturado», señala el informe preliminar de la CIAF.

El hecho de que las muescas estén presentes solo en las ruedas de los ejes impares de la composición, sostiene el documento, «es compatible con el hecho de que la primera rueda de cada bogie recibiese el impacto de la cabeza del carril fracturado, como se ha descrito. Producido ese primer impacto, el carril golpeado también se deforma y desciende, por el impacto y por pasar a soportar el peso de la primera rueda».

«A velocidades del orden de 200 km/h la segunda rueda pasa tan pronto (en torno a unas 3 centésimas de segundo después) que el carril impactado no tiene tiempo a recuperar esa deformación, y por tanto no golpea la segunda rueda del bogie como lo hizo con la primera», señala el informe. En cualquier caso, los investigadores apuntan que «esta hipótesis para explicar las marcas en las ruedas y el carril deberá ser corroborada por cálculos y análisis detallados posteriores». La CIAF explica en su informe que se han detectado muescas en la banda de rodadura de las ruedas del lado derecho.

 Noticia en ampliación.