Puigdemont reclama seguir luchando diez años después de su investidura

REDACCIÓN LA VOZ

ESPAÑA

David Borrat | EFE

El líder de Junts afirmó que que hay «valores y principios» que han hecho que Cataluña haya «sobrevivido a todas las amenazas» y por los que «vale la pena» continuar peleando.

11 ene 2026 . Actualizado a las 09:49 h.

Ajeno al debate sobre la financiación autonómica y, sobre todo, sin alusiones a la constante caída demoscópica de su proyecto político, el líder de Junts, Carles Puigdemont, afirmó este sábado, en el décimo aniversario de su elección como presidente de la Generalitat, que hay «valores y principios» que han hecho que Cataluña haya «sobrevivido a todas las amenazas» y por los que «vale la pena seguir luchando».

El 10 de enero del 2016, Carles Puigdemont, que era alcalde de Gerona, fue elegido presidente de la Generalitat por el Parlamento catalán después de que el hasta entonces presidente, Artur Mas, decidiera dar un «paso al lado» por las presiones de la CUP, que se negó a investirlo de nuevo tras haber ganado las elecciones con la coalición Junts pel Sí, liderada por la ahora extinta Convergència y ERC.

«Asumí la propuesta de Mas con plena conciencia de lo que podía comportar cumplir con el compromiso, y también de las enormes dificultades con las que nos encontraríamos», rememoró diez años después Puigdemont.

El líder de Junts denunció que tuvieron en frente, no solo un Gobierno del PP «muy hostil, sino también todo el aparato del estado profundo, movilizado a derecha e izquierda para impedir cualquier avance a través de cualquier medio, lícito o ilícito». «Y a pesar de toda esta movilización en contra, hicimos de la unidad y la generosidad las armas más poderosas para conseguir empujar nuestros propósitos», añadió Puigdemont.

El huido reivindicó que su Ejecutivo logró tener presupuestos «en un contexto mucho más complejo que el actual» y gestionó tragedias como el accidente de autocar en Freginals (Tarragona) del 2016, en el que fallecieron 13 estudiantes, y los atentados terroristas de Barcelona y Cambrils del 2017, con 16 muertos.

También presumió del referendo del 1-O y la posterior declaración de independencia del 27 del mismo mes, en el 2017, que fueron declarados ilegales por la justicia y que llevaron a Puigdemont a huir a Bélgica, donde sigue. «Hace 8 años y dos meses que decidí exiliarme para seguir luchando por lo que defendí, con aciertos y errores, en los 21 meses como presidente», indicó.

A su juicio, hoy las condiciones no son las mismas, ni las de Cataluña ni las suyas, pero «hay valores y principios que, pese a coyunturas y modas, resisten el paso del tiempo y por los que vale la pena seguir luchando». Son unos valores y principios «que han hecho de Cataluña una nación capaz de sobrevivir a todas las amenazas que ha recibido a lo largo de la historia», añadió.

«Por eso no solo no podemos renunciar a ellos, sino que debemos reforzarlos con convicción, con una legítima autoestima por lo que hemos sido capaces de hacer y con una esperanza insobornable por el país que tenemos derecho a soñar y a construir», resumió.