Junts lanza otro pulso al Gobierno a cuenta del cupo pactado con Esquerra

Xavier Gual BARCELONA / E. LA VOZ

ESPAÑA

La líder de Junts en el Parlamento de Cataluña, Mònica Sales, y la portavoz posconvergente en el Congreso de los Diputados, Míriam Nogueras.
La líder de Junts en el Parlamento de Cataluña, Mònica Sales, y la portavoz posconvergente en el Congreso de los Diputados, Míriam Nogueras. Alberto Estevez | EFE

Sánchez acuerda con Junqueras un modelo que implicará 5.000 millones más a Cataluña, que Puigdemont rechaza

08 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El cupo catalán vuelve a ocupar un lugar de relieve en la agenda política tras el paréntesis navideño. Con el Gobierno de PSOE y Sumar en minoría desde que Junts rompiera el pacto de investidura en noviembre, Pedro Sánchez retoma este jueves el espinoso asunto de la «financiación singular» de Cataluña con la intención de asegurarse el apoyo de ERC y poner contra las cuerdas a los de Carles Puigdemont. El presidente del Gobierno recibe en la Moncloa al líder de la izquierda independentista, Oriol Junqueras, con el propósito de cerrar un acuerdo que implicará una sensible mejora de la financiación catalana. Mejora que en Esquerra cifran en 5.000 millones de euros más. Del resultado del encuentro de hoy entre Sánchez y Junqueras depende la suerte del Ejecutivo catalán del socialista Salvador Illa, que todavía no ha podido aprobar un solo presupuesto en el año y medio que lleva al frente de la Generalitat por la negativa de sus socios a prestarle sus votos si antes no se concreta la financiación.

Atento a las concesiones que pueda hacer el Gobierno a Esquerra, el partido de Puigdemont lanzó ayer una seria advertencia a sus antiguos aliados independentistas: que no cuenten con sus votos si lo que acuerdan no es un concierto «a la vasca». La portavoz en el Congreso Míriam Nogueras oficializó la postura de los posconvergentes: «No entenderíamos que se negociara menos que esto: un concierto económico catalán, como tienen los vascos, por el cual Esquerra invistió a Salvador Illa» en agosto del 2024. La voz de Puigdemont en Madrid dejó claro que «todo lo que sea menos que esto sería un engaño y no contará con los votos de Junts». Nogueras sacó a relucir unas palabras del propio Junqueras, en las que este afirmaba que «cualquier alternativa al concierto económico sería un fracaso».

Un acuerdo inminente

En cualquier caso, las negociaciones entre el Gobierno y los independentistas están muy avanzadas, como reconocen desde la Generalitat. El consejero de la Presidencia, Albert Dalmau, dio por hecho que el acuerdo es «inminente», mientras que para la portavoz de Illa, Sílvia Paneque, es «cuestión de días u horas». El portavoz de ERC, Isaac Albert, aseguró que el nuevo modelo supondrá cerca de 5.000 millones de euros más para la región y que respetará el principio de ordinalidad. De esta forma, dijo, Cataluña, tercera comunidad autónoma en aportar, «será también la tercera en recibir». Otra cuestión esencial para los separatistas es salir de la Moncloa con un calendario para que Cataluña acabe recaudando el 100 % del IRPF. Según el pacto de investidura de Illa, la Generalitat debía hacerse cargo de la gestión íntegra del impuesto sobre la renta ya este año 2026, algo que se descartó hace meses por ser técnicamente inviable, al carecer la oficina fiscal catalana del músculo necesario.